Mari Cruz Soriano: “De Juan Alberto me entusiasmó su capacidad para empujar mundos”

La periodista le cuenta a Rosa Villacastín cómo se siente ante su regreso televisivo tras tres décadas apartada de este medio. Una esperada vuelta que ha estado marcada por sus entrevistas a dos grandes como Montserrat Caballé y Carmen Alborch que fallecían poco después.

La vuelta a TVE -la cadena que la vio crecer y madurar-, de Mari Cruz Soriano después de treinta años apartada de la pequeña pantalla, es sin duda noticia, porque lo hace con “Gigantes La 2”, un programa de entrevistas en el que le abren su corazón personajes de primera: Montserrat Caballé, Juan Mari Arzak, María Blasco, Irene Villa, Carlos Saura, Víctor Ullate y Carmen Alborch. Para hablar de algunos de esos famosos y de cómo le va la vida desde que se fue a vivir a Zaragoza con su marido, Juan Alberto Belloch, y sus hijas, quedamos en el Café de Oriente de Madrid. No podíamos imaginar que media hora después nos llegaría la triste noticia de que había fallecido Carmen Alborch.

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Beatriz Velasco HEARST

-¿Intuía cuando le hizo la entrevista a Carmen que sería la última?

-Sí, un amigo de televisión me había comentado que estaba muy grave, y con ese ánimo nos fuimos a Valencia. Fue muy difícil pero quería hacerle este último homenaje. Era una persona muy querida, una mujer emblemática, con millones de mujeres que la seguían. Al terminar la entrevista pensé cómo me gustaría terminar mi vida con esa luz y con esa fuerza que Carmen tenía y que nos deja una huella tan profunda.

-Viéndola en “Gigantes La 2”, guapa y lúcida, nadie diría que estaba tan mal.

-Lo estaba, pero no sé de dónde sacaba la fuerza para que el equipo y yo nos sintiésemos cómodos. Bueno, sí lo sé, la sacaba de su familia y de sus muchos amigos que la han apoyado en este proceso, y porque luchaba y se esforzaba para que todos la recordásemos con su sonrisa de siempre, generosa, y con la belleza de sus mejores momentos.

-Usted ha estado treinta años fuera de pantalla, ¿por qué ha vuelto?

-Era algo que quería hacer, ya que la mayoría de las personas a quienes entrevisto ya habían pasado por una tertulia que hacía en Zaragoza.

Por eso cuando llegó la crisis me planteé hacer algo en televisión que nos alegrara un poco la vida. Y se me ocurrió entrevistar a personas que habían conocido el éxito y que siguen ahí trabajando, peleando por dejarnos un mundo mejor.

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-¿Faltan programas que den visibilidad a quienes hacen algo útil por la sociedad?

-Sin duda. Hay quien piensa que el éxito se consigue saliendo en televisión para contar que has tenido un lío con la sobrina del jardinero de la Pantoja, cuando la realidad es que el éxito es una manera de estar en la vida, que se materializa de muchas formas y que no tiene nada que ver con la fama rutilante, sino con estar a gusto con uno mismo y con el talento de cada persona.

-¿Se programa pensando más en la audiencia que en el prestigio?

-Lo que no impide que se hagan programas como el nuestro, sin postureos, sin broncas. Hay tantos gigantes a los que les ha costado llegar a donde están, que es una lástima que no se les dé visibilidad.

Beatriz Velasco HEARST

-¿Se impone dejar paso a la juventud?

-Y me parece bien, yo no digo que haya que desbancar a la juventud porque es imparable, pero hay que acompasar. Un país que no sea capaz de abonar el ímpetu, la pasión, los nuevos conocimientos y así compaginar la fuerza de la juventud con el sosiego, la veteranía y la experiencia, pierde lo mejor de su capital humano.

-Vivimos momentos complicados.

-Precisamente por eso es por lo que hay que tirar de la gente que sabe, que tiene experiencia, y mezclarlos con los que todavía tienen que aprender y aportar nuevos conocimientos. Ser joven no significa que tengas ya todo el pescado vendido, no.

-Durante estos treinta años, apostó por su vida personal.

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-No: por primera vez quise ser cocinera, médica, enfermera, hija, madre, mujer, y acompañar a Juan Alberto en un proyecto, el de alcalde de Zaragoza, que me pareció que era tremendamente apasionante, pero que ya terminó. Ahora Juan Alberto está fuera de la política y mis dos hijas trabajan, tienen sus carreras, una se ha casado ya, y la otra tiene un novio muy formal. Era mi momento, quería hacer algo que me ilusionaba mucho. Es la razón por la que he vuelto a TVE, con un programa interesante y con un equipo fantástico.

-Sin embargo, no ha estado mano sobre mano en estos años.

-No, yo me he dedicado muchos años a la exportación a países del Este, Rusia y Azerbaiyán, y he trabajado muy a gusto con ellos, porque procuro rodearme de buenos equipos, gente estupenda que te responde, que convierten el trabajo en un placer.

Beatriz Velasco HEARST

-¿Qué imagen tienen de España en esos países?

-La realidad es que ellos nos compran antes de que nosotros salgamos a venderles nuestros productos. No sabemos lo que tenemos, por eso estamos enzarzados en polémicas y disputas que nos entretienen mucho pero que no llevan a ninguna parte. De París al Polo Norte, todos sueñan con España. Los rusos, con los que trabajo desde que tenía 27 años, conocen Cervantes mejor que tú y que yo. Conocen a nuestros poetas, nuestra historia, nuestro patrimonio, lo saben todo de España porque les gusta nuestro carácter, nuestra alegría de vivir.

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-Dicen que nos parecemos.

-Somos idénticos, ellos son más cultos porque como han sufrido tanto y durante tantos años han carecido de tantas cosas, se han visto obligados a no emprender, y cuando ahora salen al mundo, una sola copa de vino la ponen a la luz para ver los reflejos, el olor, la luz, el calor: les apasiona. Son iguales a nosotros sólo que hablan raro y comen caviar.

-Y los chinos, ¿cómo son?

-Increíbles, se van a comer el mundo y me parece bien porque cuando la gente tiene hambre me parece bien que se lo coman, siempre y cuando respeten nuestra cultura. Cuando hoy venía en el tren de Zaragoza a Madrid, venía rodeada de ingleses y chinos.

-¿Qué es lo que más le gustó de China?

-Antes de ir había estado en Japón, donde la gente no se toca y es muy ceremoniosa, por eso se suicidan tanto, porque no se relacionan, viven en su propia burbuja; en cambio, en China las familias estaban todas en la calle, como nosotros hace años.

-¿Viajar abre la mente?

-Mucho, piensa que yo cuando era una niña estuve interna en un colegio muy estricto en el País Vasco, lo que me obligó a ahormar mi personalidad. Yo reventaba por las costuras porque era muy aventurera, y cuando entré en la radio con 17 años también me quedé sin adolescencia, y cuando me planté en Madrid para hacer “Gente” me di cuenta de que no había tenido ni infancia ni adolescencia.

-¡Qué fuerte!

-Y que lo digas, porque a los 26 años ya había hecho varias giras para promocionar mi primer disco por Hispanoamérica, donde empecé a trabajar como periodista también, y dije: ahora es la mía, quiero conocer el mundo, pero conocerlo de verdad. Y me lo iba comiendo a cachos.

Beatriz Velasco HEARST
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-¿Tantas ansias de libertad tenía?

-¿Sabes por qué? Porque la vida puede ser muy dura muchas veces, y conmigo no ha sido complaciente en modo alguno, pero la he disfrutado intensamente.

-¿Quién le preparó para los momentos duros?

-Mi abuela ha sido un puntal en mi vida. Murió en el 82 y todavía mantengo con ella un diálogo permanente (¡ojo! no soy creyente), porque hay gente que cuando se va te deja mucha energía y fluye a tu alrededor.

-¿Le gustaría volver a vivir en Madrid?

-Yo fui a Zaragoza para quedarme y es donde voy a vivir el resto de mi vida, pero Madrid es especial.

-¿Cómo vive la política actual?

-Hay demasiada crispación, deberíamos ser capaces de echar a los políticos que siembran crispación y discordia.

-Usted tiene uno en casa.

-Pero Juan Alberto nunca ha creado crispación, siempre ha pactado con fuerzas de izquierdas y derechas, y ha gobernado pactando. En 12 años que ha sido alcalde de Zaragoza nunca ha tenido rencillas permanentes con nadie. Sus mejores amigos los tiene de izquierdas y de derechas.

-¿En casa también mantienen ese espíritu de consenso?

-No creas, en muchas cosas no coincidimos, en algunas le paso por la izquierda, y en otras por el otro lado, porque a los amigos no les pides el carnet de militancia; a mí me da igual a quién recen o con quién se metan en la cama, lo que yo busco en la amistad es sinceridad y lealtad.

-¿Qué no perdona de los políticos?

-Que siembren crispación y difundan la discordia: con eso no puedo.

-De los personajes que han pasado por su programa, ¿quién le ha impactado más?

-Cuando yo me planteé este programa pensaba en gente de 60 años en adelante, pero después me di cuenta de que había muchos jóvenes como Irene Villa, que es un ejemplo, pero también lo son César Alierta, Albert Boadella, Miguel Poveda, María Blasco, Luis María Ansón y, por supuesto, Montserrat Caballé.

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-¿Cómo describiría a Montserrat?

-Destacaría su pasión. ¿Sabes que la familia de Montserrat tuvo que dormir en la calle, en la Plaza de Cataluña, porque les desahuciaron? Pero el talento siempre sale por alguna parte, y el de ella estaba animado por la pasión. Su vida es como el cuento de La Cenicienta: una pobre chica gordita, que se ve obligada a sustituir a la titular porque ésta se pone enferma y canta “Lucrezia Borgia”, y pone en pie al público y a la crítica de todo el mundo. Cuando me lo contaba me ponía los pelos de punta.

-¿La entrevista se la hizo en su casa?

-Sí, y coincidió que su marido había estado ingresado hasta el día anterior: un aragonés de pura cepa, dos personajes de una potencia increíble, pero sobre todo Montserrat era humilde. Al final de la entrevista me comentó que se sentía muy sola y abandonada por las instituciones. La envidia en España es el cáncer nacional que destruye a quien lo padece.

Beatriz Velasco HEARST

-¿Usted lo ha sufrido?

-Yo soy de Bilbao y, al contrario que en otros lugares, en Bilbao siempre homenajean a aquellos que han hecho algo. También he trabajado mucho en Francia y la cultura francesa forma parte de la mía porque fui educada en la misma frontera, y en Francia, en cualquier aldea, en el centro del pueblo tienen un monolito donde están los nombres de todos los hijos de la tierra que han hecho algo por su pueblo. ¿Por qué aquí no ocurre lo mismo? Aquí se desprecia la cultura, la inteligencia y es por envidia.

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-¿Qué le parece el feminismo reivindicativo?

-Las mujeres hoy somos depositarias de la cultura como en la Edad Media lo eran los monjes. Lo he visto en estos años en mis tertulias, llenas de mujeres: es la realidad.

-¿Por qué siendo mayoría no utilizamos más el poder?

-Yo creo que lo que tenemos que hacer es buscarnos entre nosotras, generar sinergias, sin acritud, sin amarguras, buscando el encuentro con el hombre. No podemos apartarles porque forman parte de la vida biológicamente, con ellos estamos creando un mundo. Me preocupa que no seamos capaces de adscribirles a nuestro mundo. Estoy segura de que muchos querrían hacerlo, pero nadie les educó para esta nueva sociedad.

-Belloch trabajó con mujeres importantes: Teresa Fernández de la Vega, Margarita Robles, lo que dice mucho a su favor.

-Siempre mujeres, porque es un hombre que busca siempre mujeres potentes.

-¿Es lo que le enamoró de él?

-La potencia intelectual que tiene la empecé a comprender cuando llegué a Teruel. De Juan Alberto me entusiasmó su capacidad para empujar mundos. Lo ha demostrado con el Código Penal, etc. Allí donde ha estado ha hecho muchas cosas.

-¿Qué cambió de Zaragoza?

-Fue con un sólo propósito: cambiar el paisaje para siempre y lo consiguió.

-¿Es feliz?

-Yo en la felicidad no creía ni cuando tenía 15 años y leía cuentos, creo en el trabajo que busca el acuerdo, el acompañamiento, el crecimiento personal, en eso sí creo.

Mi foto favorita

¿Quién es ella?

Nació en Portugalete, Vizcaya, el 23 de agosto de 1955.

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Inicios Con 17 años comenzó a trabajar en Radio Popular de Bilbao. De ahí, pasó al Centro Territorial de TVE a presentar Informativos.

TRAYECTORIA La fama le llega a los 22 años, cuando sustituye a Isabel Tenaille, en “Gente hoy”, un programa de entrevistas, por el que recibió el TP de Oro a la Mejor Presentadora. Junto a Miguel de los Santos presentó el festival de la OTI, el de Eurovisión de 1980, el Festival de la Canción de Benidorm y el de la Hispanidad, retransmitido desde el Madison Square Garden de Nueva York. Con su disco “Caja de Música”, se colocó en la lista de los más vendidos. En “Blanco y negro” y “Así como suena” demostró sus dotes de pianista. Durante años organizó cruceros de lujo, hasta que al fallecer Encarna Sánchez, toma el testigo en la Cope. Allí conoció a Juan Alberto Belloch, ex ministro de Interior y Justicia y alcalde de Zaragoza por el PSOE. 30 años después de su última aparición en TVE, vuelve con “Gigantes de La 2”.

Familia Se casa con Juan Alberto Belloch el 14 de abril de 2002. Mari Cruz tiene dos hijas de un matrimonio anterior.

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