Diego Simeone y Carla Pereyra se dan su segundo 'sí, quiero'

La pareja ha celebrado una segunda boda, esta vez en la Toscana italiana y ahora sabemos de quién es el vestido de la novia.

Rodeados de sus familiares más directos y de la forma más discreta posible, el entrenador del Atlético de Madrid y la modelo se dieron, el pasado mes de junio, el 'sí, quiero' en la ciudad argentina de Buenos Aires. Diego Simeone y Carla Pereyra se convertían así en marido y mujer a través de una boda civil secreta y de lo más íntima. “Hoy, 14 de junio, en una ceremonia íntima junto a nuestra familia, nos hemos casado por lo civil... ¡estamos muy felices!”, comentaban ambos en sus redes sociales. Casi tres meses después, la pareja se volvió a casar, aunque esta vez por la Iglesia y en una preciosa ceremonia en un paraje envidiable: La Toscana italiana.

Diego Simeone y Carla Pereyra se diero el ‘sí, quiero’ el pasado 7 de septiembre con una fiesta por todo lo alto con amigos y familiares y ahora han compartido en sus redes sociales una imagen de los dos recién casados con un precioso atardecer de fondo.

Junto a la imagen, Carla daba las gracias a todos los que los habían acompañado y en especial a su organizadora de la boda, la italiana Silvia Slitti.

En su segunda boda, Carla ha elegido la misma firma que llevó en su primer enlace: Dior. Para su boda civil en junio, a la que solo acudió su círculo más íntimo, Carla escogió un espectacular diseño dos piezas de la firma francesa de la colección Primavera-Verano 2019.

Para la segunda ceremonia Carla tenía claro lo que quería. A una entrevista a la revista Hola, la argentina comentaba "Me encanta mi vestido, ¡estoy muy feliz! Ojalá a Diego, cuando me vea entrar, le guste tanto como a mí. He pensado tantas veces en este momento que espero que sea tan emotivo como lo imagino".

El vestido de Dior que la modelo argentina eligió era de muselina de seda y tenía el escote de hombros caídos que se ajustaba a su cuerpo realzando su figura. La falda era vaporosa y la tela llevaba bordados de hilos de seda y cristales de Swarovski. Carla apostó por el tradicional velo que era de tul y que luego se quitó para la celebración.

Desde luego fue un día de ensueño, donde además de declararse una vez más su amor contaron con la presencia de sus hijas. Su hija mayor, Francesca, protagonizaba uan divertida anécdota. Según ha manifestado la propia Carla, "no para de repetir que 'se casan papá, mamá y Francesca’. Le hemos enseñado vídeos de bodas y sueña con su vestido rosa ‘que vuele’". ¿Habrá cumplido su deseo?

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