Carolina Marín es de esas personas que no necesita presentación, y es que su brillante palmarés le precede: a sus 32 años, se ha coronado no solo como un referente del deporte en España, sino que su reconocimiento traspasó fronteras el día que se colgó la primera medalla de oro en el Campeonato Mundial de Bádminton en 2014, repitió victoria en 2015 y en 2018 (y se volvió a subir al podio con una plata en 2023), pero sin duda en su memoria, y en la de todos, quedará el día que se trajo a España una de las condecoraciones más codiciadas: una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro de 2016. Sus múltiples lesiones la han obligado, con mucho pesar, a retirarse del deporte profesional recientemente. "No quiero poner en riesgo mi cuerpo", se excusó. Una sabia decisión que deja claro que la salud siempre está por delante de cualquier cosa, aunque después de convertirse en una estrella mundial, no necesitaba excusas.

Carolina Marín: así empezó a jugar al bádminton

La deportista nació en Huelva el 15 de junio de 1993. Fue allí, con solo 8 años, cuando su primera raqueta de bádminton se cruzó en su vida, y además de forma fortuita, porque fue 'por culpa' de una visita del Club Bádminton IES La Orden a su colegio -el Diocesano Sagrado Corazón de Jesús- cuando se quedó prendada de ese deporte. Tras probar por primera vez, en seguida pidió a sus padres que le apuntaran... y el éxito no tardaría en llegar. Su primer entrenador fue Miguel Ángel Fernández en el Polideportivo Diego Lobato, y solo unas semanas bastaron para que este se diera cuenta de que no estaba ante una niña 'normal'. Tanto fue así, que años después se convertiría en su forma de vida.

carolina marin tras ganar su medalla de oro en los juegos olimpicos de rio de janeiro 2016
Gtres

Fue Paco Ojeda el que recibió una llamada de Miguel Ángel: "Me llamó y me dijo: 'Tienes que venir a ver a esta chica, porque lleva dos meses y le ha ganado a todo el mundo, a todos sus compañeros, incluso a gente mayor que ella que lleva mucho más tiempo. Tenemos el Campeonato de Andalucía benjamín en un par de meses y deberíamos llevarla'", contó Paco en una reciente entrevista para el medio Huelva Información. Dicho y hecho. Allí que fue Carolina tras convencer a sus padres, y a pesar de que su primer campeonato no salió como esperaba, su perseverancia entrenando dejó claro que aquella niña estaba hecha de otra pasta.

Viendo que tenía un don para el bádminton, no tardó en llamar la atención de los técnicos del Centro de Alto Rendimiento de Madrid para prepararse para competir. "A los padres les costó mucho, porque era hija única. Dejar a su niña con 14 años a 600 kilómetros de distancia no es fácil. En aquella época, Madrid parecía aún más lejos que ahora. Pero tomaron esa decisión y fue una oportunidad para una chica de 14 años de crecer, madurar y tener experiencia. El tiempo ha demostrado que fue la decisión correcta", contó Paco Ojeda al citado medio.

El pasado de 'bullying' escolar de Carolina Marín

Sin duda, el deporte fue una verdadera vía de escape para Carolina Marín, que vivió en Huelva algunos de sus mejores años, pero también los peores porque, ahí donde la vemos, fue víctima de acoso escolar. Algo que ella misma ha contado en más de una ocasión, y cuyas vivencias en sus propias carnes ha querido aprovechar para concienciar sobre esta lacra, y poner su granito de arena para intentar frenarla. "Una de mis salidas fue el bádminton. También el apoyo de mis padres, y el momento en que decidí hablar con el director del colegio sobre lo que me pasaba. Me sentía muy mal conmigo misma, pero aprendí que pedir ayuda es necesario", dijo en 2025.