Hemos pasado de hablar de la ruptura de Tamara e Íñigo a hablar de la de Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, pero todo parece estar relacionado. La reina de corazones confirmaba que, tras casi ocho años de relación, ella y el premio Nobel decidían poner punto y final a su historia de amor. "Mario y yo hemos decidido poner fin a nuestra relación definitivamente. No quiero dar ninguna declaración más y agradezco a los amigos y medios de comunicación que nos ayuden en esta decisión" contaba a la revista 'Hola'. Son muchos los rumores sobre los motivos de separación como unos supuestos celos por parte de Vargas Llosa o sobre una supuesta boda que quería la Preysler pero que nunca llegó. El literato contaba tajante a la prensa: "Los motivos no existen. No es cierto", así que todo queda como una gran incógnita.

    A parte de gestionar su ruptura, Isabel Preysler también parece estar preocupada por el tema de su hija. En 'El programa de Ana Rosa' han contado que la celebrity estaría bastante disgustada con la reconciliación y que a Íñigo Onieva le costará mucho recuperar la confiaza de la familia de Tamara Falcó. "Isabel Preysler estaba al tanto de todo, era conocedora de la oportunidad que se estaba gestando por parte de su hija", explicaba Sandra Aladro.

    isabel preysler y ana boyer
    Gtres


    "Ella reconoce en un ámbito privado que Íñigo ha hecho lo imposible, que admira y aplaude los gestos que ha hecho en todos estos meses", echándole un capote al novio de su hija. Aunque ha sabido reconocer que el joven se lo ha currado, y eso significa que quiere mucho a su hija, Isabel solo quiere que no vuelva a pasar otro escándalo. "Espero que Íñigo no se equivoque. Que no vuelva a tropezar con la misma piedra".