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El futbolista Joaquín Sánchez ha conseguido reciclarse de la mejor manera posible, y es que, a pesar de que aún continúa trabajando en el Betis, ha empezado a explorar nuevas ramas de trabajo en las que le está yendo muy bien. Empezó con el programa 'El novato', y ahora ha sido renovado por Atresmedia con el programa 'La penúltima y me voy', una docuserie sobre su vida con la que nadie va a quedar indiferente. El centrocampista está feliz, y es que en este nuevo proyecto cuenta con el apoyo y la presencia de su familia, en especial de su mujer, Susana Saborido, que este 6 de febrero pasaba por 'El Hormiguero' junto a Joaquín para ofrecer a Pablo Motos su primera entrevista juntos.
Susana, muy nerviosa, rápidamente se soltaba con los chascarrillos de su marido y las preguntas de Pablo, que, en un momento dado, les preguntaba cómo era posible que uno de los secretos de su larga relación (llevan 20 años juntos, 17 de los cuales casados) era discutir cada dos por tres: "Discutimos por todo a todas horas. Que él dice 'blanco', yo negro, que él dice 'lentejas', yo le pongo papas", contaba Susana. "¿Y quién va buscando más bulla?", quería saber Pablo. "Ella", respondía Joaquín sin pensárselo, aunque también reconocía que él era el primero siempre en pedir perdón. "Ella es más cabezona", añadía, pero ella no pasaba por ese aro: "No es que sea más cabezona, es que tengo razón, porque tú siempre está liando la traca con todo lo que hacemos, y no puede ser así... que parece que no te has enterado en 20 años que llevamos", explicaba ella con mucho humor.
Parece que, para ellos, eso de tener pequeñas discusiones les da 'vidilla' en la relación, y es que cada pareja es un mundo. Sin duda, son una de lo más peculiar, y además quedó claro quién es quien lleva las riendas de la casa: "Una vez no me dejó salir", se ha quejado él, y es que una de las aficiones de Joaquín es estar tomando algo con sus amigos, algo para lo que normalmente Susana no pone problemas, excepto algunas veces: "Es que él es muy flamenco, entonces le tienes que agarrar porque si no se te escapa", ha apuntado ella matizando, y ha recordado que una vez cerró toda la casa y escondió las llaves. ¡Qué peligro!
Susana no le puede mirar a la cara cuando discuten
A pesar de que las peleas de pareja suelen ser por cosas nimias, Susana ha reconocido que le resulta muy difícil enfadarse con su marido, porque el sentido del humor que tiene siempre sale a relucir hasta en los momentos más serios: "A veces discuto con él mirando la pared, porque si le miro a la cara me río", ha reconocido tanto la docuserie como en 'El Hormiguero'.













