Rosario Mohedano no ha podido ser más explícita en el mensaje que ha colgado hoy, seis de noviembre, en sus redes sociales: "Tengo que aceptar una muerte y me duele" ha manifestado, sin desvelar la identidad de la persona fallecida. La cantante ha emprendido un viaje en tren hacia un lugar que no se ha dado a conocer a media mañana, según puede verse en su story de Instagram junto al mensaje en el que anuncia la muerte de esa persona desconocida tan querida para ella.

mensaje de rosario mohedano en instagram sobre la muerte de un ser querido
@rosariomohedano/Instagram

Su madre también está destrozada y preocupada por la madre de la persona que ha muerto, a quien también conocía. Como tantos otros famosos que se desahogan y dejan arropar por sus seguidores cuando atraviesan un momento difícil ha expresado su dolor al anunciar que alguien que ha sido y es importante para ella ha dejado de existir, y no acaba de entender el sinsentido que supone para ella la muerte de un ser que “era joven y bueno".

Su reflexión es muy común en estos casos, pero la expresa con unas palabras muy directas: "Desde ayer tengo roto el corazón. Anoche alguien muy importante me decía ¿qué es lo que tenemos que aprender de esta situación tan injusta que hoy la vida nos pone en frente?".

mensaje en instagram de rosa benito
@rosapepioficial/Instagram

Parece ser que ha sido algo inesperado. Su madre, Rosa Benito, también ha reaccionado en redes con un mensaje desolador repartido en varias stories "La vida y la muerte siempre están ahí", comenzaba escribiendo esta mañana sobre una foto de una vista desde su terraza.

Dos horas más tarde hablaba del dolor de una persona que tanto ella como su hija conocen que está sufriendo de forma "inexplicable". Y añade: "Qué injusta es la vida a veces. El dolor de una madre cuando te mira a los ojos y te dice 'tengo un dolor tan grande que no lo puedo expresar'.

La vida cambia en cuestión de segundos. Precisamente este fin de semana Rosario había disfrutado muchísimo en una noche familiar junto a Gloria Camila, su prima, en un local de San Sebastián de los Reyes junto a otras personas queridas.