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Luis Tosar es de esos actores que todo el mundo conoce, pero que, a la vez, nadie conoce realmente. El gallego ha sido muy meticuloso a la hora de separar vida personal y vida profesional. Habló sobre sus hijos con Pablo Motos en 'El Hormiguero' y también de su pareja, donde desveló su bonita historia de amor similar a la de sus películas. El actor no tiene redes sociales. "Yo nunca he sido muy digital, en general. He tardado en llegar a ese mundo [...]. En las redes sociales hay algo de exhibición impúdica que a mí siempre me ha puesto un poco nervioso, porque no tiene mucho que ver conmigo. Supongo que también hay algo de pudor en eso de no estar ahí. Y luego, viendo lo que ha pasado en los últimos años, también ha sido una cosa de decir 'igual es casi mejor no tener redes sociales para no tener líos'", confesó en una entrevista en el podcast 'Lo que tú digas'. Pero la excepción la hace al hablar de su infancia, donde atesora sus mejores recuerdos, de un tiempo, el de la niñez, en el que todo era, o parecía, mucho más sencillo y menos 'programado'. Más libre. Una infancia en el campo que a muchos les hubiera gustado tener, pero que pocos han podido disfrutar. "Me vestía de aventurero para ir a buscar oro río arriba", llegó a decir en una entrañable entrevista en Esquire.
La aldea en la que nació Luis Tosar
Luis Tosar nació el 13 de octubre de 1971, hace 54 años, hijo de un sastre y una ama de casa, en una pequeña aldea de Lugo, Xustás, perteneciente a la comarca de Cospeito. Se trata de una zona rodeada de praderas verdes y bosques situada a orillas del río Miño, y aunque Luis se crió en Lugo, los mejores recuerdos y los más bellos de su infancia -entre las coplillas que entonaba su padre, los westerns que le gustaba ver de pequeño o el teatro, al que cogió el gusto desde pequeño- están localizados en Xustás, donde pasó largas temporadas alejado, en los años 70 y principios de los 80, de los problemas que asolaban las grandes urbes por aquel entonces, aunque tampoco se libraba de los peligros.
Sus peligrosas aventuras en el campo
Vivir en el campo tampoco te libraba de sufrir un accidente, y es que la idea de que allí 'nunca pasa nada' y que los grandes peligros siempre están en la ciudad está bien equivocada. "Todo eran aventuras en las que te la jugabas. Ahora que todos somos padres sobreprotectores, pienso que nosotros en aquella época jugábamos en sitios peligrosísimos, como fábricas abandonadas repletas de socavones, escombros y metales retorcidos que te podías clavar. Poco nos pasó para lo que hacíamos", dijo también a Esquire.
El recuerdo más bello de Luis Tosar en su infancia en el campo
Luis es, sin duda, el mejor representante de su pueblo, y ya en 2011 quisieron reconocer su trayectoria otorgándole una placa conmemorativa, donde dio un discurso en el que recordó algunos momentos de niño: "Venía hacia aquí y estaba muy nervioso porque sabía que este iba a ser un momento muy especial. Ahora que nos juntamos todos aquí, siento una energía cercana, porque estoy rodeado de mi familia. Es un orgullo que me reconozcan lo que hago y me resulta raro escuchar todo esto en mis orígenes, donde pasé los mejores momentos de mi vida”, confesó emocionado. Y también rememoró, en gallego, uno de los mejores que guarda en su memoria: "He bailado en muchas verbenas y me he bañado en este río, e incluso me vestía de aventurero para ir a buscar oro río arriba".
Los problemas con la policía de Luis Tosar en su adolescencia
Ya un poco más crecido, en su adolescencia, Luis tenía un grupo de amigos con los que hacía 'breakdance', algo que en un momento dado les dio problemas con los agentes de la ley pro colarse en una fábrica muy cerca de su casa para practicarlo, y se lo contó recientemente a Marc Giró en 'Late Xou': "Tenían un tejado de tela asfáltica que era muy bueno para bailar y nos colábamos [...]. Todos echamos a correr escaleras abajo. De repente oímos un disparo, ruido de alguien que bajaba las escaleras y luego vimos que era el típico Policía Municipal regordete que estaba al borde del infarto [...]. Nos costó, pero convencimos al agente de que no avisara a nuestras familias".
Su increíble conexión con Paloma San Basilio
La anécdota con aquella fábrica en la que se colaban Luis y sus amigos no terminó ahí, porque con el tiempo descubrió que el dueño de la misma era el padre de Paloma San Basilio. Una historieta con la que ambos se han echado unas risas: "Coincidí un día con ella, se lo dije y claro que se acordaba de esa dirección", le contó también a Giró.














