El pasado 5 de marzo, a punto de cumplirse su segundo aniversario de boda, Javier García-Obregón y Eugenia Gil Muñoz se convertían en padres de su primer hijo, un niño al que continuando la tradición familiar han llamado Javier -aunque cariñosamente le dicen 'Javierito'- como su padre y su abuelo, Javier García Obregón. En una nube de felicidad, y después de una escapada con su bebé a las playas de Cádiz, la pareja reaparecía públicamente en la première de 'El Diablo viste de Prada 2' este pasado martes, 28 de abril, en el madrileño Cine Callao.
"Lo llevamos muy bien aunque el posparto es duro, porque si digo que es una maravilla estoy mintiendo, pero es precioso también la llegada de un bebé. Es una montaña rusa, hay momentos de bajón, pero es normal porque a nivel hormonal las mujeres sufrimos muchos cambios, y todo tiene consecuencias, pero estamos felices", decía la madre de la criatura. Pero también la pareja ha sido preguntada por cómo está la abuela del bebé, Paloma Lago.
La madre de Javier García-Obregón pasó por un momento muy complicado cuando decidió denunciar al político Alfonso Villares por presunta agresión sexual. "Está de abuela todoterreno. Está encantada, se le cae la baba cada vez que viene, casi que se le olvida decirnos a nosotros hola y todo. Llega a casa y, '¿Dónde está mi nieto?' Y yo 'mamá, hola, yo vivo y existo', claro", contaba su hijo. Paloma está totalmente volcada en este pequeño y tanto su hijo como su nuera creen que es lo mejor que le ha podido pasar en este delicado momento: "El bebé ha sido una alegría, ha sido un reset completo. Ha cambiado el mood completamente y está completamente centrada en su nieto ahora. Su prioridad, el resto le da absolutamente igual. Ella va a seguir totalmente. Va a seguir ahí al pie del cañón y va a seguir con lo suyo, pero ahora mismo está priorizando a su nieto. Llega a Madrid, se le olvida todo. Al final creo que la llegada de un bebé, ya sea nieto, hijo, primo, lo que sea, es una maravilla. Así que estamos muy contentos".











