El otro día estaba en una mercería comprando unos lazos para una rebeca que mi madre había hecho a mi hija y, cuando ya estaba pagando, entró otra clienta y preguntó si tenían "acericos". ¿Acericos? Hacía años que no oía esa palabra que cuando era pequeña estaba presente casi a diario. En el mundo de la costura, ya sea si coses de manera profesional o solo lo estrictamente necesario —parches a los uniformes de los niños, una bastilla que se ha descosido a última hora o ajustar el disfraz que has pedido por internet—, hay herramientas fundamentales que muchas veces pasan desapercibidas. Y una de ellas es el acerico, también conocido como alfiletero. Es esa almohadita en la que se clavan las agujas y alfileres y que no faltaba en el costurero de nuestras abuelas. La mía tenía dos modelos: uno, un clásico, el que tenía forma de tomate, y otro con agarre para llevar en la muñeca, que era el que usaba cuando tenía que coger el bajo a algún pantalón o falda.

Tocar en el costurero de mi abuela estaba terminantemente prohibido. Evidentemente, era una tentación para una niña de 7 años el no poder tocar los tesoros que había: hilos de todos los colores, botones de diferentes formas, texturas y tamaños y, sobre todo, no poder jugar con lo más peligroso, esa esponjita con forma de tomate; tenía hasta las hojitas de fieltro verde, en la que pinchaba todas las agujas. Cuando estrenaron la serie 'Velvet' (2014), la serie protagonizada por Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre, siempre me fijaba en las escenas del taller y volvió a aparecer el acerico, ya fuera en las muñecas de las costureras o en alguna de las mesas donde cosían los diseños que luego se vendían en Galerías Velvet. La trama estaba bien, pero el decorado, ambientado en los años sesenta, todavía más.

serie velvet
Cedida por productora

El acerico que vimos en la serie 'Velvet' vuelve con una versión renovada

Los acericos se usan desde hace siglos; su nombre proviene del árabe y significa 'almohada', pero cuando se popularizaron en España fue en los años 70, siendo el más popular el que tenía forma de tomate, aunque competía con otro que tenía unos muñequitos que se daban la mano. Ahora hay otras versiones más originales, con otros estampados, diseños y con más detalles, como un imán en el centro, tanto de muñeca como de mesa. Y hoy regresan con fuerza, demostrando, una vez más, esa nostalgia retro tan presente este 2026.

acerico con forma de tomate
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acerico de muneca
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Acerico de muñeca con goma ajustable

El modelo que usaban en la serie 'Velvet' era principalmente el de muñeca, pero a diferencia del antiguo, en el que la pulsera era rígida, esta nueva versión es más cómoda y se ajusta a la muñeca con una goma elástica. Además, los hay con diferentes estampados, como este amarillo con lunares blancos.

Cikonielf Acerico de muñeca

Acerico de muñeca

Con imán y estampado de flores, la nueva versión del acerico

Los nuevos modelos son tan bonitos que podrían usarse para decorar. Además, tienen un botón metálico en el centro para no perder las agujas que no pinchas o para recoger las que se han quedado sobre la mesa. La base es de madera redonda para que se mantenga firme.

Cyrank Acerico con imán

Acerico con imán
Crédito: Amazon

Esa simple pregunta que hizo la señora en la mercería demuestra que el acerico (si no sabías que se llamaba así, ya has aprendido una nueva palabra) ha vuelto a nuestras vidas gracias a esta tendencia por lo vintage que vivimos en 2026, el 'boom' del DIY (hazlo tú mismo), las manualidades y a series de televisión como 'Velvet'.