Y llegó el gran día. Patricia Cerezo y Kiko Gámez ya son marido y mujer. Después de meses de preparativos, la pareja ha celebrado su boda rodeada de sus seres queridos en una jornada repleta de lágrimas de felicidad, música con alma y anécdotas inolvidables. Una ceremonia civil que se celebraba en La Gaviota, en Madrid, a la que el novio ha llegado conduciendo un Jaguar E-Type de los años 60 y la novia en un descapotable acompañada por sus hijas, Natalia y Verónica, fruto de su matrimonio con Ramón García.
Al enlace han llegado multitud de rostros conocidos. Desde Juan del Val a Lydia Bosch y Juan Peña. Todos ellos han tenido unos minutos para hablar con la prensa que se agolpaba a las puertas de la finca, y que ha sido testigo de la llegada de los novios. "Estoy feliz, mucho", decía Patricia al llegar a la finca donde diría, minutos más tarde, el 'sí quiero'.
A las puertas de la finca, los recién casados no han podido ocultar su emoción al compartir sus primeras impresiones tras convertirse en matrimonio: "Ha sido muy emotivo, creo que hemos llorado... ¡Yo creo que casi más tú que yo! Ha sido muy bonito", confesaba una radiante Patricia sin soltar la mano de su ya marido.
La periodista reconocía que el día había superado con creces todas sus expectativas: "Yo me lo esperaba, pero no me lo esperaba tan bonito. Nos han sorprendido muchas cosas y bueno, la noche no ha hecho más que empezar", aseguraba con los ojos brillantes y dispuesta a disfrutar del banquete y la fiesta.
El romántico cruce de miradas y una banda sonora con mucho arte
Uno de los momentos más mágicos de cualquier boda es el instante en el que los novios se ven por primera vez vestidos para la ocasión. Kiko Gámez ha confesado cómo se sintió al ver caminar a Patricia hacia el altar: "Me ha encantado, me ha fascinado. Me he emocionado, la verdad, cuando la he visto". Un piropo al que la novia correspondía de inmediato con absoluta admiración: "Impresionante, impresionante. Es que está guapísimo, va impecable, ¿no me digáis que no? Pero sobre todo, lo más importante es que teníamos muchas ganas de que llegara este día y ha llegado por fin. Ahora, a seguir celebrando la vida".
La ceremonia ha contado, además, con una banda sonora de excepción que ha erizado la piel de todos los presentes. El artista Juan Peña ha sido el encargado de poner la nota musical más íntima del enlace. "Nos ha cantado tres canciones que nos gustaban mucho: un bolero, 'Adoro'; por supuesto hemos terminado con la Salve Rociera, y una canción de Niña Pastori que a Kiko le encanta. La verdad es que ha estado muy bonito", detallaba Patricia.
Un desfile de invitados VIP: De la felicidad de Lydia Bosch a la ironía de Nuria Roca y Juan del Val
Como era de esperar, la boda ha congregado a numerosos rostros conocidos del panorama nacional que no han querido perderse la felicidad de la pareja. La modelo Jaydy Michel, expectante con el vestido de novia, Sonia Ferrer, Paloma Segrelles, Nuria March, Pedja Mijatovic o Konstantine de Bulgaria han sido algunos de los invitados que hemos visto entrar en la finca de Madrid.
Lydia Bosch estaba entre las más esperadas. La actriz ha acudido al enlace flanqueada por sus dos hijas, Andrea Molina y Ana Martín. Lydia, que vive un momento personal inmejorable, no ha dudado en pronunciarse sobre la feliz noticia del embarazo de su primogénita, Andrea: "Estamos encantados", ha asegurado con una sonrisa que reflejaba las ganas que tiene de convertirse en abuela.
Juan del Val y Nuria Roca han aprovechado para reaccionar a sus fotos en DIEZ MINUTOS: "Bien, bueno, ya está. Gajes del oficio, ¿no? La verdad es que no lo esperábamos, pero bueno, ya está, no pasa nada". Por su parte, Nuria Roca ha hecho gala de su característico sentido del humor lanzando un divertido comentario sobre su estilismo: "¡Súper bonitos los escarpines!".
Al ser preguntada por quienes no pudieron asistir, Patricia Cerezo ha querido restar dramatismo y mandar un mensaje lleno de espiritualidad: "Siempre hay ausencias porque no hayan podido venir, efectivamente. Invitados estaban todos nuestros amigos y seres queridos, pero las ausencias más importantes están ahí arriba, acompañándonos".


















