Marc Cucurella ha cumplido su promesa. El nuevo jugador del Real Madrid aseguró que, si España ganaba el Mundial, se tatuaría la cara de Luis de la Fuente. Dicho y hecho: este martes 28 de julio ha cumplido su palabra y ha acudido a un estudio para hacerse el tatuaje. Un diseño muy realista y que muestra que es un hombre de palabra. Y es que la conversación salió hace unos meses cuando le entrevistaron en 'El Partidazo de COPE' con Juanma Castaño. Preguntado por la promesa que haría si España ganaba el Mundial, Cucurella no dudó en sorprender a todos. Tras teñirse el pelo de rojo por la Eurocopa, el jugador subió la apuesta. "Me podría pequeñito la cara de Luis de la Fuente", ha asegurado.
"Las promesas se cumplen", ha sido el mensaje que ha dejado el futbolista en la fotografía que publicó en su historia de Instagram, junto al tatuador Ganga y el conocido influencer Ceciarmy, que suma más de 4 millones de seguidores en sus plataformas digitales."Promesa cumplida", compartió el lateral izquierdo del Real Madrid en redes sociales tras enseñar el tatuaje que se ha realizado.
La promesa se cumple justo cuando Cucurella está a punto de dar un giro radical a su vida, y es que después de 4 años jugando en el Chelsea, el de Alella volverá a jugar en España. Tras 24 horas de fervientes rumores y varios periodistas especializados afirmando que el acuerdo estaba firmado, fue el pasado 15 de junio, en pleno Mundial de Fútbol, cuando el Real Madrid hizo oficial el fichaje de Cucurella por 55 millones de euros y un contrato de 6 temporadas, hasta 2032. A muchos se les hará raro ver al Blue, hace años azulgrana, ahora vestido de blanco, pero el catalán ha visto una gran oportunidad para evolucionar en su carrera, en uno de los mejores equipos del mundo, y además en casa y, sin duda, se ha agarrado a ella con fuerza. El defensa ahora hará las maletas junto a su chica, Claudia Rodríguez, y sus tres hijos, pero después de 4 años en Inglaterra, ha querido despedirse como sus compañeros y fans se merecen, y ha emitido un videocomunicado de lo más emotivo: "Llegué como un chaval y dejo el club siendo un hombre".














