Para el gran público, Daniel Écija probablemente sea conocido como 'el ex' de Belén Rueda, pero si la fama mediática se la dio ella con su fulgurante carrera como actriz, la fama entre bambalinas en el mundillo del 'show business' como productor, director y creador audiovisual se la trabajó él solito ladrillo a ladrillo. A sus 63 años, Daniel tiene ya poco que demostrar, y es que sus trabajos en cine y televisión (como '7 vidas', 'Periodistas', 'Los Serrano', 'Águila Roja', 'El Internado' o 'Médico de familia') dejan claro que él sabe mucho de éxitos y poco de fracasos, que en su caso han sido, más bien, aprendizajes. En lo profesional, se ha hablado mucho de sus prolíficos bombazos audiovisuales, mientras que en su vida personal ha sido, o al menos lo ha intentado, bastante discreto, aunque sus relaciones con mujeres famosas hayan sido bastante sonadas, y especialmente con Belén Rueda, la primera gran mujer de su vida, con la que estuvo casi 15 años y tuvo 3 hijas (Belén, María y Lucía). "Cuando me casé con Belén, ella vendía pisos y había estudiado Arquitectura", contó en una entrevista hace unos años en El Correo.
Las mujeres de Daniel Écija: así ha sido su vida sentimental
Aun con esa discreción, Daniel nunca ha tratado de ocultar nada. Vivió su relación con Belén Rueda —a la que conoció a principios de los años 90— con mucha libertad delante y detrás de las cámaras; se casaron en diciembre de 2003, y tampoco fue un secreto su divorcio en 2004, solo unos meses después de la boda y tras tener a sus tres hijas. Fue de lo más sonado, igual que su relación posterior con la modelo Vanesa Lorenzo —con la que estuvo algo menos de una década—, y actualmente tiene dos hijos más con la brasileña Veronik Mendes —guionista de profesión y 25 años menor que él—, nacidos en 2017 (Inés) y 2019 (Sami). A la vista está que es un hombre de compromiso y relaciones largas, y aunque la felicidad con sus parejas ha sido la tónica general en su vida, también ha vivido momentos muy duros, especialmente con la muerte de su hija mediana, María, que falleció a los 11 meses de vida.
El peor momento en la vida de Daniel Écija: la muerte de su hija María
La relación con Belén Rueda duró casi 15 años, aunque después de casarse todo fue en picado, y el matrimonio apenas duró unos meses. Sin embargo, para aquel entonces ya habían tenido tres hijas, de las que hoy viven dos. Su hija María, la mediana, nació en 1996 con una cardiopatía congénita, y aunque les dio tiempo a bautizarla, en mayo de 1997 la pequeña falleció por complicaciones de su enfermedad. Un palo que no se supera, pero con el que se aprende a convivir. "La muerte de mi hija nos enseñó mucho. De esas experiencias duras sacas grandes aprendizajes, y más en un entorno como este país, donde el bienestar social no es un gran compañero para encontrar la felicidad. Tiendes a no valorar lo que disfrutas. Y un golpe así te sitúa. Te lleva años entender qué ha pasado; yo todavía estoy en este proceso", afirmó Daniel ya en 2011 en una entrevista que concedió a El Español.
Belén también ha hablado sobre este traumático episodio en varias ocasiones, siendo una de las últimas en 2024, cuando pasó por el podcast de Vicky Martín Berrocal: "Al principio es negación absoluta de que eso haya ocurrido, tienes la sensación cada día de que te levantas y va a estar. Tienes mucha rabia contra el mundo, piensas que es injusto porque no es natural [...]. El dolor tienes que llorarlo, pensarlo, tener rabia, otros días ilusión… Pero hay una frase muy bonita que leí: 'Ten cuidado con que tu alegría no sea de cristal y tu dolor de hierro'. El dolor tienes que sentirlo, tienes que vivirlo. Pero cuidado con alargarlo demasiado, porque sientes que estás traicionando a esa persona que físicamente ya no está contigo".
La relación más sonada de Daniel Écija: así se convirtió Belén Rueda en su 'musa'
Belén Rueda es de esas caras conocidas que parece que llevan toda la vida en televisión o en el cine, pero lo cierto es que también tuvo un inicio, como todo el mundo. Ella ni se planteaba dedicarse a la actuación, pero sus pinitos en la tele de la mano de José Luis Moreno mientras estudiaba Arquitectura en Madrid, y vendía pisos para sacarse un dinero, hicieron que se enamorara de la profesión. En esa época fue cuando conoció a Daniel, tal y como recordó él mismo en una entrevista en El Correo en 2017: "Aquello fue un 'accidente'. Cuando me casé con Belén, ella vendía pisos. Había estudiado Arquitectura y vino a hacer una cosa minúscula a televisión, no tenía aparentemente vocación audiovisual. Empezamos a dar nuestros primeros pasos como pareja, y después llegó todo", dijo.
No se puede negar que supo ver el talento y el filón de Belén, que se convirtió prácticamente en su musa. Pero la fama meteórica, reconoció, no fue fácil de gestionar: la actriz se convirtió en una estrella de la televisión, ascendió muy rápido y en seguida le llegaron proyectos de series. Ella presentó el exitoso Telecupón en 1991, y después llegaron otros shows célebres como 'La ruleta de la fortuna' o 'Noche, noche'. En el 97, Daniel le propuso hacer su primera serie, 'Médico de Familia', y si ahí ya se encumbró como actriz por el éxito fulgurante, 'Periodistas' y 'Los Serrano' la colocaron en la primera fila, hasta que en 2004 protagonizó otro triunfo: su primer largometraje, 'Mar adentro', de Alejandro Amenábar, con el que se llevó su primer Goya como actriz revelación.
¿Cómo es la relación actual de Daniel Écija con Belén Rueda y con sus hijas en común?
Actualmente, y a pesar de su divorcio, la relación entre ambos es excelente, porque así se lo propusieron ellos cuando se separaron, por el bien de sus hijas. De hecho, han seguido trabajando juntos en diversos proyectos audiovisuales, como 'B&b: de boca en boca', 'Luna: el misterio de Calenda' o 'Eva & Nicole', y una de las últimas veces que se les pudo ver juntos en público fue cuando coincidieron en la boda de su hija Belén Écija con Jaime Sánchez, donde derrocharon compenetración. Y precisamente con su hija mayor también ha trabajado Daniel: debutó en 2019, siguiendo los pasos como actriz de su madre, y su último proyecto juntos ha sido 'Rojo sobre blanco', que acaban de presentar en el FesTVal de Vitoria. Lucía, la pequeña, que ya tiene 28 años, también trabaja en el sector audiovisual, aunque ha preferido quedarse, como su padre, detrás de las cámaras.


















