Hasta hace unos años, la idea de quitarse los zapatos al entrar en casa llamaba la atención en muchos hogares españoles. Como mucho llegabas a tu habitación y allí te ponías las zapatillas de estar en casa, y a veces, ni eso: todo el día en casa con los zapatos de la calle. Sin embargo, descalzarse al llegar a casa es ya un hábito automático. Influenciados por costumbres de países como Japón o Corea del Sur, donde quitarse los zapatos no solo se hace por higiene, sino también por creencias culturales –este gesto simboliza la separación entre el mundo exterior, que puede estar contaminado por malas energías–, hemos ido integrando poco a poco en nuestra rutina diaria el momento de llegar a casa y cambiarse de zapatos. En algunas, incluso tienen zapatillas desechables o calcetines para las visitas.

La entrada de una casa no es solo un espacio de paso, también es la primera imagen que reciben quienes vienen a visitarnos y la zona que divide el exterior y el interior. Quitarse los zapatos nada más cruzar la puerta de la entrada es importante porque mejora la higiene del hogar, evitando que la suciedad se reparta por suelos, alfombras y dormitorios; reduce la presencia de bacterias y alérgenos, algo especialmente importante si hay niños; y facilita la limpieza diaria.

No vale dejar los zapatos sueltos por el suelo porque, además de ser poco higiénico, la imagen de desorden estaría garantizada. Y aquí es donde aparecen los muebles zapatero, como el de Leroy Merlin, que, además de orden y limpieza, tiene un diseño que hace que encajen perfectamente en la entrada, convirtiéndose en un mueble recibidor con mucho gusto. Con un estilo sencillo y bonito, dejan de ser un mueble 'de paso' para convertirse en parte de la decoración: el mueble en el que dejar las llaves y junto al que colocar un espejo para echar esa última mirada antes de salir de casa.

entrada casa desordenada
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El zapatero, un mueble que te ayuda en el orden y te sirve como recibidor

Incorporar este hábito de quitarse los zapatos al llegar a casa no requiere grandes cambios ni en tu día a día ni en la decoración. Basta con una solución práctica para guardar el calzado. Los modelos actuales están pensados para adaptarse a todo tipo de espacios, incluso a los más pequeños. No son esos armatostes de metal que a muchos se les puede venir a la cabeza al escuchar la palabra zapatero. Los diseños son estrechos, con puertas abatibles o fondos reducidos que los convierten en el mueble perfecto para recibidores o pasillos, donde cada centímetro cuenta.

Leroy Merlin Zapatero

Zapatero
Ahora 40% de descuento
Crédito: Cortesía de Leroy Merlin

Con apenas fondo (solo 24 cm), el modelo de Leroy Merlin encaja fácilmente en la entrada sin entorpecer el paso, pero con suficiente capacidad para guardar varios pares de zapatos ordenados y fuera de la vista. Su acabado en blanco y madera lo hace fácil de integrar en cualquier estilo decorativo y, además, ahora tiene más de un 40% de descuento. Eso sí, exclusivo en su web, no se vende en tiendas.

Al final, ya sea por higiene, por comodidad o incluso por esas pequeñas creencias sobre la energía del hogar, incorporar este hábito de quitarse los zapatos de la calle al llegar a casa y dejarlos en muebles como un buen zapatero no requiere grandes cambios, pero sí se nota en el día a día: menos suciedad y esa sensación de casa limpia y ordenada.