Todo el mundo tiene una o dos tazas, por no decir alguna más, que no se usan en su cocina y que acaban acumulando polvo y quitando espacio en tus armarios para otros artículos de más uso. Para mí, hay tazas con fechas de cumpleaños históricos impresos en ellas, tazas conmemorativas de fechas de bodas e innumerables tazas decorativas que son demasiado delicadas para el lavavajillas y que dejo de usar por temor a que estropearlas. En cualquier caso, el armario de mi cocina está lleno, de adelante hacia atrás, con tazas, el 80% de las cuales no se usan.
Esta situación común en muchas casas es frustrante si, además, tienes poco espacio. Incluso a veces guardas tazas astilladas por no desprenderte de ellas, ya que les tienes cariño pero no la usas debido a su estado, así que acaba acumulada con las demás. La buena noticia es que hay formas de reutilizar tus tazas no deseadas y darles un nuevo uso práctico y divertido incluso. Y es que las tazas son de los objetos más comprados en decoración, incluso a veces copiamos las que salen en series de moda como las tazas esmaltadas que aparecen en 'La Promesa'. Aquí están algunas de nuestras opciones favoritas para liberar los armarios de tu cocina.
1. Tazas para organizar tu menaje de cocina
¿Estás harta de rebuscar en el cajón de cubiertos para encontrar tu espátula favorita? Una taza puede ser un contenedor muy fácil y bonito para ello. Así tendrás tus utensilios de cocina a mano y listos para coger siempre que los necesites. Elige varias tazas, puedes hacerlo por colores, por estampados o simplemente eligiendo las que más te gusten. En cada una de ella, mete los utensilios de cocina que desees. Deja las tazas en la encima porque decorarán al tiempo que resultan prácticas. Quedará todo más organizado. Estas pequeñas y prácticas soluciones para aumentar el almacenaje de tu cocina y aprovechar mejor el espacio son muy útiles.
Un buen consejo, además, si la taza se desliza y deseas asegurarla, consiste en pegar algunos pies de goma a la base para un agarre adicional.
2. Tazas convertidas en macetas para plantas
Otro uso muy divertido para las tazas es convertirlas en minimacetas para tu jardín, tu terraza o ese rincón al que quieres darle un aire diferente. Encajarían todo tipo de plantas pequeñas y crecerían bien en una taza de las que tienes habitualmente en tu cocina. Las petunias, las onagras y las rosas en miniatura quedarían geniales, pero debes asegurarte de que haya un drenaje adecuado (lo ideal sería perforar un agujero en el fondo de la taza). Como esa opción puede resultar más fácil decirlo que hacerlo, el mejor consejo es mantener la planta en su maceta de plástico, y colocarla así en la taza. De esta forma, podrías vaciar el exceso de agua cuando fuera necesario. Las tazas también son el recipiente ideal para suculentas y hierbas, si deseas mantenerlas en el interior.
3. Tazas convertidas en obras de arte
Si te sientes creativa, usa esa traza agrietada para hacer una creatividad más original. Para ello, puedes romper la taza con cuidado y usar las piezas para crear tu propio mosaico. Prueba a pegar los trozos sobre otra taza a tu gusto o una maceta. Eso sí, usa cierta protección como guantes o gafas si vas a romper la taza y así evitarás incidentes. Te recomendamos envolver la taza en una toalla antes de darle cuidadosamente con un martillo. Una vez que se rompe en partes, puedes organizarlas y pegarlas en la base elegida (una maceta de plástico de tamaño similar podría funcionar bien y adaptarse a las piezas curvas).
4. Dona tus tazas
Si quieres deshacerte de las tazas que ya no usas pero están en buen estado, puedes donarlas. Seguro que en tu localidad encuentras algún centro donde aceptan objetos de segunda mano para rifas, etc.
5. Cubiletes para tu material de oficina
No puedo pasar por esta lista sin mencionar la solución de referencia: el cubilete para material de escritura. Si en tu mesa de estudio o de trabajo en casa nunca encuentras un bolígrafo o lápiz cuando lo necesitas, una taza podría ser la solución para tener a mano lo que necesites. Añade un poco de personalidad al espacio. También puedes meter reglas, pinceles o cualquier otra cosa que puedas necesitar en tu día a día. Organízalo por materiales, colores o como lo desees.
6. Como organizador de baño
Muchos artículos de mango del baño como cepillos de pelo o de dientes estarían bien ordenados y a mano si usas una taza. También los artículos que usas para el maquillaje como pinceles, lápices de ojos y máscaras de pestañas encajan perfectamente en este original organizar. Para mí, por ejemplo, me resulta muy útil para meter los discos de algodón desmaquillantes y sacarlos de su caja de cartón inicial. Y es que siempre abro la caja y ocasiono un gran desastre en el envoltorio dejándolo prácticamente inservible. Pero una taza los mantendrá juntos y te dará fácil acceso a esos productos. Así sentirás que el espacio se ha multiplicado algo muy agradecido para organizar los baños pequeños.
7. Una taza preferida para recetas
Segura que usas tu taza favorita para tu té o tu café preferido. Pero eso no significa que después la abandones en la cocina. Podrías convertirla también en tu taza preferida para pasteles y postres. Si es apta para microondas, hay muchos postres que se hacen directamente en este electrodoméstico y que resultan de lo más apeticibles. Y lo mejor de todo es que se hacen en minutos. Nos encanta, por ejemplo, la receta de tarta fácil de la actriz María Castro que puede hacerse en una taza.















