Hoy quiero poner el foco en una de las zonas que más delatan nuestra edad y que, a menudo, más descuidamos: nuestras manos. En nuestro día a día, las sometemos a un castigo constante. Entre los lavados frecuentes, el uso de detergentes y la exposición a agentes externos, nuestras manos están "en guerra" permanente. Seguro que muchas habéis notado esa sensación de tirantez, aspereza en los nudillos o incluso la aparición de pequeñas grietas y arrugas que antes no estaban ahí. Hoy, en nuestro consultorio de belleza de DIEZ MINUTOS, analizamos por qué envejecen tan rápido nuestras manos y la guía definitiva para mantenerlas jóvenes e hidratadas. "Una vez a la semana, aplica una capa muy generosa de crema nutritiva y envuelve tus manos en papel film de cocina", dice nuestra experta.
¿Por qué envejecen tan rápido nuestras manos? El uso continuado de jabones agresivos y agentes externos termina por deslipidizar la piel. Lo que ocurre es que eliminamos el manto hidrolipídico, esa barrera de grasa natural que nos protege. Al perderla, el "cemento" intercelular, formado por ceramidas y queratina, se rompe. Sin esa protección, la piel se deshidrata, pierde elasticidad y aparecen las temidas grietas y el aspecto envejecido.
La guía definitiva para mantener tus manos jóvenes
Pero no os preocupéis, aquí os traigo mi guía definitiva para rescatarlas y mantenerlas jóvenes: desde la importancia de usar guantes para manipular productos de limpieza a la importancia de lavarse las manos siempre con agua fría.
Agua fría, tu mejor aliada
Olvidaos de lavaros las manos con agua muy caliente. El calor actúa como un decapante de la grasa natural de la piel. El agua fría o templada es mucho más respetuosa y ayuda a mantener los aceites naturales en su sitio.
Secado con mimo
Al terminar de lavar tus manos, no frotes con fuerza. Seca tus manos con suaves toques con la toalla. La fricción innecesaria solo irrita más una piel que ya está sensible.
Protección total en el hogar: usa guantes
Es fundamental usar guantes siempre que vayáis a manipular productos de limpieza o lejía. Los químicos domésticos son extremadamente agresivos y aceleran el envejecimiento cutáneo de forma drástica.
El ritual de hidratación profunda
No basta con echarse crema una vez al día. Os propongo un tratamiento de choque: tres veces al día, dedicarles 10 minutos. Aplicad la crema y trabajad cada dedo y cada nudillo con paciencia. Lo ideal es hacer hasta tres puestas consecutivas de crema para que la piel se sature de hidratación.
El "secreto" del film transparente
Una vez a la semana, aplica una capa muy generosa de crema nutritiva y envuelve tus manos en film de cocina. Déjalo actuar 30 minutos. El calor que se genera bajo el plástico crea un efecto oclusivo que multiplica la absorción de los nutrientes.
Cuidado nocturno avanzado
Por la noche, la piel se repara. Si tienes una crema facial antiedad o muy nutritiva que te encante, aplícate una pequeña cantidad en el dorso de las manos antes de dormir. Es el mejor tratamiento "anti-age".
Tratamiento de parafina
Para una hidratación superior, la parafina es la reina. Puedes calentarla al baño maría (con cuidado de no quemarte), aplicarla con un pincel y envolver con film durante 30 minutos. Su capacidad humectante devuelve la tersura y suavidad al instante.
Incorporad estos hábitos en vuestra rutina y veréis cómo vuestras manos recuperan su luz y juventud. Porque recordar que unas manos cuidadas son nuestra mejor carta de presentación.














