¿Recuerdas la mítica taza de lata con el borde azul que tenía tu abuela en la cocina? Esa blanca, con el asa pequeña y el ribete azul oscuro rodeando el borde. Hace unos días me acordé de ella viendo 'La Promesa' con mi madre. Aunque no lo reconozca, mi madre está completamente enganchada a la serie. Y cada vez que voy a su casa, si coincide con la hora de emisión, me pone al día con la trama. Que si ahora hay que ver lo mala que es Leocadía, que el duque de Carril es insoportable, que la historia de amor de Curro y Ángela se parece a la de una vecina… Yo me pierdo entre tantos nombres y dramas, y eso que muchas veces, antes de ir a su casa, entro en la sección de telenovela de DIEZ MINUTOS para ir informada a su casa.
Yo tengo otros gustos para la tele. Pero sí hay dos cosas en las series de época como 'La Promesa' que me apasionan. Una es el vestuario —porque te das cuenta de que muchas tendencias que llevamos hoy ya existían hace más de un siglo— y la otra es la decoración. En esta última parte hay que aplaudir el trabajo del director de arte Marcelo Pacheco y a la decoradora María Gómez Lou, porque gran parte del éxito de la serie está en esos detalles que consiguen que todo parezca como real. Y justo en esas estaba yo, embobada mirando el menaje de la cocina de la serie mientras mi madre seguía hablándome de secretos y traiciones, cuando apareció la taza. En una secuencia en la que Pía (María Castro) está charlando con Petra (Marga Martínez), la doncella lleva este objeto en la mano que no me era ajeno. Esa taza esmaltada de toda la vida, de lata blanca con el borde azul que había en todas las casas. La que servía para el café de la mañana que para beber agua y que en sus últimos tiempos mi abuela usó dejar las cucharas al lado del fregadero.
Las clásicas tazas esmaltadas de nuestras abuelas se reinventan en 2026
Lo mejor fue descubrir en Amazon que las tazas que aparecen en 'La Promesa' siguen fabricándose y que este 2026 están más de moda que nunca. Las tazas esmaltadas de toda la vida vuelven convertidas en piezas tendencia. Con nuevos colores, acabados y estampados que las alejan de aquella única versión blanca con ribete azul que todos recordamos. Mantienen esa estética vintage que recuerda a las cocinas de principios del siglo XX, pero adaptada a casas mucho más actuales (se pueden meter en el lavavajillas y el microondas); incluso las hay de cerámica imitando la forma de la clásica de lata.
La taza esmaltada de color blanco, la clásica
La de color blanco con el borde negro o azul es la de toda la vida, la que lleva Pía en la imagen, pero lo que nos gusta de este modelo es que no es no es de lata sino de cerámica. Es resistente al calor y mantiene caliente la bebida durante bastante tiempo. Y se puede lavar en el lavavajillas y microondas.
Una taza esmaltada de cada color
Son perfectas para darle un toque más alegre a la mesa. Las antiguas tazas esmaltadas eran básicas y fáciles de confundir cuando había varias en la encimera. Esta nueva versión con cuatro tazas de distintos colores es perfecta para que cada miembro de la familia tenga la suya.
Taza esmaltada roja con lunares blancos
Los lunares también aportan ese aire reto que buscamos este 2026, no solo en la cocina, también en la decoración de nuestras casas. Sirven para tomarse un café recién hecho, una infusión o una bebida fría, pero también como lapicero, para guardar utensilios de madera.
O incluso como un pequeño macetero para hierbas aromáticas en la cocina.
Taza esmaltada azul con estampado blanco
Con una capacidad de 350 ml, estas tazas no son solo bonitas, también son perfectas si te gusta disfrutar de un buen café. Están fabricadas en resistente acero inoxidable, bordes lisos y asas anchas en forma de U para un agarre cómodo. Desde la firma advierten que no es apta para microondas, pero sí para lavavajillas.
















