Si me preguntas por mi interiorista de cabecera, te diré que se llama Manuel Delgado y trabaja en Ikea. A él he recurrido cuando he tenido alguna duda respecto de las últimas tendencias en cocina o cómo la restauración de muebles puede permitirnos renovar nuestro hogar haciendo el menor gasto económico posible. Esas son solo unas de las muchas cosas que he aprendido a través de sus entrevistas.

Esta vez, sin embargo, me ha sorprendido con una revelación aún mayor. Y es que, cuando pensamos en decoración, muchas veces creemos que todo gira en torno a los muebles o a los objetos decorativos, cuando en realidad hay algo mucho más importante: el color. “Cuando pensamos en tendencias de diseño, es fácil que lo primero que nos venga a la mente sean los colores”, nos explica Manuel Delgado directamente a Diez Minutos. “El color tiene la capacidad de definir ambientes, transmitir emociones y marcar el estilo de un espacio”.

Todo al color, según los expertos

No le falta razón. Basta entrar en una casa completamente blanca, en otra llena de tonos tierra o en una dominada por colores oscuros para entender hasta qué punto el color transforma nuestra manera de percibir un espacio. No solo cambia la estética, también modifica la sensación que nos produce. Puede hacer que una estancia resulte acogedora, sofisticada, luminosa o incluso agobiante.

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Kseniya Ovchinnikova//Getty Images

Por eso, cada año, la elección del Color Pantone se convierte en una especie de brújula creativa para diseñadores, interioristas y amantes de la decoración. “Cada año, el anuncio del Color Pantone se convierte en una guía para entender hacia dónde se moverán las tendencias en distintos ámbitos creativos”, asegura Delgado. Y la elección para 2026 no podía encajar mejor con el momento que vivimos.

“Para 2026, Pantone ha elegido Cloud Dancer, un blanco suave y ondulante, con una presencia muy serena”, cuenta el interiorista. Un tono que, lejos de resultar frío o excesivamente minimalista, busca precisamente lo contrario: aportar calma visual y sensación de bienestar. “No puedo estar más de acuerdo con la elección. Es un color que invita a la calma, a la concentración y a dejar que la mente respire”.

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Kseniya Ovchinnikova//Getty Images

“En interiorismo, esto se traduce en espacios más ligeros, más abiertos y con una sensación de bienestar muy marcada”, añade Delgado. La clave está precisamente en esa capacidad del color para ampliar visualmente los espacios y reflejar la luz sin enfriar demasiado el ambiente. Porque no todos los blancos funcionan igual. Algunos resultan demasiado clínicos o fríos, mientras que este tono tiene un matiz mucho más suave y envolvente.

Lo interesante es que Manuel Delgado insiste en que Cloud Dancer no debe entenderse únicamente como un color bonito, sino como toda una filosofía decorativa, por eso es perfecto para el verano: no retiene el calor. “Cloud Dancer no es solo un color, es una invitación a simplificar, a respirar y a crear espacios donde la mente pueda divagar y encontrar nuevas ideas”, explica. Se trata de una idea que conecta directamente con esta tendencia actual de hogares más naturales y relajados y menos saturados visualmente.

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Y aunque pueda parecer un tono difícil de integrar por su aparente simplicidad, lo cierto es que sucede justo lo contrario. Delgado asegura que una de sus mayores virtudes es su versatilidad. “En paredes, aporta luminosidad sin resultar frío”, comenta. También funciona especialmente bien en textiles. “En cortinas o ropa de cama, crea ambientes relajados”, señala. Y es fácil imaginarlo: tejidos ligeros, lino, algodón lavado y camas vestidas en tonos suaves que convierten el dormitorio en un auténtico refugio de descanso.

En cuanto al mobiliario, Delgado tiene clara la combinación ganadora. “En muebles, combina muy bien con maderas claras, fibras naturales y tonos tierra”, explica. El resultado son espacios cálidos, equilibrados y con esa sensación de hogar vivido que tanto triunfa actualmente. Pero quizá uno de los aspectos más interesantes de Cloud Dancer sea su capacidad para dejar protagonismo a otros elementos. “En decoración, funciona como base para destacar piezas artesanales o elementos de color más intenso”, concluye.