El otro día vi la película ‘Tres adioses’ de Isabel Coixet y la protagonista, Marta, dice una frase que a mí me gustó especialmente. Señala, en un momento dado, que le producen mucha ternura las personas que escriben reseñas… ¡Y tiene razón! En el universo de las decoraciones, pueden resultar especialmente valiosas leerlas para conocer la calidad, el funcionamiento y las características de un mueble.

Por extraño que pueda parecer, que a un usuario de Bilbao le haya parecido que una mesa era fácil de montar, idéntica a las imágenes que se muestran en la web y de buena calidad, puede ser muy útil para que una chica de Almería pueda incorporarla al salón de su casa. Ahora bien, si me preguntas a mí, no solo me guío por reseñas, sino también por la opinión de expertos, y Manuel Delgado es uno de ellos.

Restaurar muebles: consejo de experto

Este interiorista contaba en exclusiva para Diez Minutos hace solo unos días cuál es el mueble de Ikea que está en casi todos los hogares españoles, opinaba acerca de la tendencia de retomar el estilo clásico en las cocinas y, además, cómo colocar en casa la icónica estantería BILLY, la más popular de la compañía sueca. En este caso, me ha sorprendido por su punto de vista sobre la restauración de muebles.

Esta corriente, que poco a poco ha ido ganando terreno en revistas, redes sociales y hogares, no surge por casualidad. En un momento en el que todo parece ir demasiado deprisa, hay quien empieza a mirar hacia dentro… y también hacia atrás. “En un mundo acelerado, hiperconectado y cada vez más digital, el diseño de interiores responde con una tendencia que invita a bajar el ritmo y reconectar con lo esencial: el cottage core”, explica.

female painter painting the decorative table white again
Visual Art Agency//Getty Images

“Más que un estilo decorativo, es una estética que celebra la vida sencilla, la naturaleza y la calidez del hogar, reinterpretando el imaginario rural desde una mirada actual y profundamente emocional”. Lejos de ser una moda pasajera, lo que plantea Delgado conecta directamente con una necesidad bastante reconocible. Esa búsqueda de calma se traduce en espacios donde lo acogedor cobra protagonismo.

"El cottagecore se caracteriza por espacios acogedores, materiales naturales y una paleta suave que evoca la serenidad del campo", continúa. "Los estampados florales, los cuadros vichy y los motivos botánicos aportan un toque nostálgico, mientras que los muebles restaurados refuerzan la sensación de hogar vivido". Pero lo interesante no está solo en la estética, sino en cómo se construye ese equilibrio.

Porque, como él mismo señala, no se trata de vivir en una casa de campo literal, sino de reinterpretarla: “Sin embargo, esta tendencia no se limita a recrear una casa de campo idealizada. Su fuerza radica en cómo fusiona tradición y contemporaneidad, integrando elementos rústicos con piezas modernas, iluminación cálida y una cuidada selección de objetos decorativos que aportan personalidad sin saturar el espacio”.

beige velour chair against the black doors in the living room. the interior of the room in retro style.
Aleksandr Zubkov//Getty Images

De hecho, en esa mezcla aparentemente sencilla es donde reside gran parte de su atractivo. No se trata de una estética rígida, sino de una forma bastante intuitiva de construir un hogar que acompañe. Y, en el fondo, todo desemboca en algo más profundo: “El auge del cottagecore también refleja un cambio cultural: la búsqueda de bienestar, sostenibilidad y conexión emocional con el entorno”, concluye Delgado.