Si hay algo que me gusta menos que quitar la grasa de los armarios de la cocina, eso es limpiar a fondo el baño y que unos días después de hacerlo, parezca que no se ha limpiado en semanas. Te centras en la mampara de la ducha, dejas los grifos brillantes y el baño parece recién reformado. Pero en poco tiempo vuelven a aparecer esas manchas blanquecinas que hacen que todo parezca menos limpio de lo que realmente está.
Si vives en una zona con agua dura, probablemente incluso hayas estado a punto de tirar la toalla más de una vez. La responsable suele ser la misma: la cal. En gran parte de España, el agua contiene una elevada concentración de minerales, principalmente calcio y magnesio. Aunque son completamente normales, tienen una consecuencia poco agradable dentro de casa. Cada vez que el agua se evapora o se calienta, esos minerales quedan adheridos a las superficies y terminan formando depósitos de cal cada vez más visibles y difíciles de eliminar.
La parte positiva es que no hace falta resignarse a convivir con las manchas de cal. Los expertos coinciden en que actuar con frecuencia y utilizar los métodos adecuados suele ser mucho más eficaz que esperar a que la cal se acumule durante meses. Porque cuando hablamos de agua dura, la prevención suele ahorrar mucho más trabajo que una limpieza intensiva.
Limón, ácido cítrico y vinagre: tres aliados contra la cal
Antes de recurrir a limpiadores específicos, merece la pena mirar en la cocina. El limón, el ácido cítrico y el vinagre blanco —que también sirve para eliminar las manchas de sudor de la ropa— llevan años utilizándose para combatir la cal gracias a su capacidad para disolver los depósitos minerales que se acumulan en baños, cocinas y electrodomésticos.
Además de ser opciones económicas, suelen resultar muy eficaces cuando la acumulación de cal todavía no es excesiva. La clave está en utilizarlos correctamente y elegir siempre vinagre blanco, ya que otros tipos pueden dejar olor o incluso alterar algunas superficies.
LA MEJOR FÓRMULA PARA ACABAR CON LA CAL EN EL BAÑO
Mezcla mitad vinagre blanco y mitad agua en un pulverizador y úsala regularmente como si fuera un limpiador multiusos.
Grifos
Prepara una botella con pulverizador mezclando mitad vinagre blanco y mitad agua, y úsala regularmente como si fuera un limpiador multiusos para el baño o una toalla vieja, aplicándola sobre azulejos, lavabos, bañeras, duchas y grifos para evitar la acumulación de cal. Enjuaga siempre bien con agua limpia después.
Si utilizas ácido cítrico para limpiar, disuelve 2 cucharadas y media del polvo en 500 ml de agua tibia en una botella pulverizadora vacía y agita bien. Funciona perfectamente como limpiador de superficies, dejándola brillante y lisa al tacto.
Si ya se ha acumulado cal, moja un paño de cocina o una toalla vieja en la solución de vinagre y envuélvelo alrededor del grifo; déjalo actuar durante un par de horas o toda la noche. Es posible que tenga que frotar suavemente para eliminar cualquier residuo restante con un cepillo de dientes viejo. Como alternativa para limpiar los grifos, puedes cortar un limón por la mitad, exprimir un poco del zumo, luego echa un poco del jugo en un paño y envuélvelo alrededor del grifo. Enjuaga siempre bien con agua limpia después de limpiarlo.
No utilices ninguno de estos limpiadores ecológicos sobre piedra natural o madera, ya que son lo suficientemente ácidos como para dañar la superficie.
TRUCO PARA ELIMINAR LA CAL INCRUSTADA
Si se ha acumulado mucha cal en la misma zona, opta por mojar un paño en una solución de vinagre y agua a partes iguales y envuélvelo alrededor del grifo. Déjalo actuar durante toda la noche. Y aclara con agua limpia.
Alcachofas de ducha
Quita la alcachofa de la ducha y déjala en remojo durante toda la noche en una solución de mitad agua y mitad vinagre blanco. Enjuágala con agua limpia después del remojo y usa una aguja o un palillo de dientes para eliminar cualquier resto de cal de los orificios de la boquilla.
Mampara de ducha
Puedes usar la misma solución de mitad vinagre y mitad agua para limpiar la mampara de la ducha. También puedes usar la solución limpiadora de superficies con ácido cítrico, aunque puede dejar manchas, así que mejor optar por el vinagre. Enjuaga y luego frota con un paño de microfibra. Usa una escobilla limpiacristales de goma para dejarla impecable.
Inodoros
Para inodoros de cerámica, intenta eliminar la cal incrustada frotando suavemente con un cepillo de dientes viejo empapado en vinagre blanco. Y la cal está endurecida; ponte unos guantes de goma y usa una piedra pómez para frotar suavemente la cal que se encuentra debajo del nivel del agua. La piedra pómez es una de las herramientas de limpieza menos conocidas y más efectivas. Como alternativa, también puedes verter un balde de agua caliente en el inodoro, seguido de una taza de ácido cítrico. Déjalo actuar durante la noche para disolver la cal y listo. Tu baño estará como recién reformado.














