España atraviesa una transformación climática sin precedentes. Los datos registrados durante la reciente ola de calor confirman una tendencia que los climatólogos vienen advirtiendo desde hace años: los episodios extremos son cada vez más frecuentes, intensos y prolongados, lo que hace que las casas se recalienten y que cualquier método sea bienvenido para aliviarlo, como el método egipcio.. Según explica José Ángel Núñez Mora, jefe de Climatología de AEMET en la Comunitat Valenciana, "con datos provisionales, los días 22 y 23 de junio fueron los más cálidos de este mes en España desde, al menos, 1950", superando incluso los registros alcanzados durante la ola de calor de 2025.

La evolución histórica muestra un cambio muy significativo. Entre 1975 y 2025 se contabilizaron 78 olas de calor en España, pero la distribución temporal evidencia una clara aceleración. "Hasta el 2000 hubo 129 días en ola de calor, mientras que entre 2001 y 2025 hubo 329, más del doble", destaca Núñez Mora. El aumento no solo afecta al número de episodios, sino también a su duración y extensión geográfica. En apenas cuatro décadas se ha pasado de un promedio de tres días de ola de calor al año a 22 días anuales en la última década, lo que conlleva a recurrir a los trucos de expertos para enfriar la casa.

Las olas de calor, nuestras vecinas más desagradables

Además, el experto advierte de que "las olas de calor son más frecuentes, con más días de ola de calor cada año, más provincias afectadas y más intensidad". Por si no fuera suficiente, las previsiones para el futuro tampoco invitan al optimismo. En un escenario de emisiones medias de gases de efecto invernadero, el promedio anual podría alcanzar los 47 días de ola de calor a finales del siglo XXI, mientras que en escenarios de emisiones elevadas esa cifra podría situarse entre los 60 y los 77 días.

smiling mature woman cooling herself using electric ventilator
fizkes//Getty Images

Otro de los fenómenos que más le preocupa es el incremento de las temperaturas nocturnas. Las conocidas como noches tropicales o tórridas se han multiplicado especialmente en el litoral mediterráneo. Para Núñez Mora, "el aumento del número de noches muy cálidas en España es indudable", aunque recuerda que, además del cambio climático, "la estructura de las ciudades impide la circulación de aire de las brisas nocturnas". Estas olas de calor producen un aumento del uso de ventiladores y aires acondicionados y también de dudas sobre lo que supone en su factura de la luz.

En ciudades mediterráneas como València, Barcelona o Alicante, el especialista considera que la combinación de ambos factores provoca que "un habitante de una gran ciudad mediterránea... sufre muchas más noches tropicales y tórridas que hace sólo medio siglo, lo que supone un riesgo para la salud y una pérdida de confort térmico".

Respecto al origen de esta evolución, el climatólogo es contundente: "Es prácticamente seguro que el cambio climático provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles ha potenciado el efecto invernadero en la atmósfera, por lo que las olas de calor y los episodios muy cálidos cada vez son más frecuentes y se producen de forma más temprana".

josé Ángel núñez mora, jefe de climatología de aemet en la comunitat valenciana
Europa Press News//Getty Images
José Ángel Núñez Mora, jefe de Climatología de AEMET en la Comunitat Valenciana