La espuma de afeitar ha dejado de ser un producto reservado al cuarto de baño. En los últimos tiempos, algunos trucos de limpieza doméstica han convertido este cosmético cotidiano en un curioso aliado para mantener distintas superficies de la casa en buen estado. Entre quienes han popularizado estos usos destaca Alicia Martínez, creadora de contenido murciana especializada en consejos para el cuidado del hogar y seguida por más de dos millones de personas. El cuidado de las joyas, alfombras con manchas difíciles, utensilios de cocina deteriorados, espejos... son solo algunos de los objetos a los que puedes dar un aspecto inmejorable con el uso de la espuma de afeitar. Te lo explico más detenidamente para que descubras las cualidades casi mágicas de este producto en la limpieza del hogar.

7 usos que desconocía de la espuma de afeitar en la limpieza del hogar

Uno de los usos más conocidos de la espuma de afeitar está relacionado con los espejos del baño. Aplicada correctamente, puede ayudar a reducir la condensación que se produce durante una ducha caliente. Como explica Martínez: "La pones en un paño seco y limpia los espejos del baño, evitarás que se empañen al duchar. Mira la diferencia entre el que tiene espuma y el que no". La clave está en extender una cantidad moderada y retirar bien los restos para dejar la superficie limpia y transparente.

La espuma también puede utilizarse para enfrentarse a la suciedad acumulada en utensilios de cocina. La creadora señala que "también sirve para el culo de las ollas y sartenes cuando están quemadas o sucias". En estos casos, recomienda dejar que el producto actúe antes de frotar: "Dejaríamos actuar una hora y frotaríamos con nuestro pajo tipo nanas. Quedan brillantes". El procedimiento puede resultar especialmente útil para manchas superficiales y restos adheridos, aunque conviene comprobar previamente que el material de la pieza sea compatible con el producto y evitar estropajos demasiado abrasivos.

Otro de los terrenos donde la espuma puede tener una función práctica es el de los textiles. Según Martínez, "para las alfombras con manchas difíciles también funciona muy bien". Su método es sencillo: "Se pone un poco, dejamos actuar 15 minutos y se frota con una bayeta húmeda". En cualquier tejido, sin embargo, es recomendable probar primero en una zona poco visible para comprobar que no se altera el color o la textura.

También hay trucos más sorprendentes. Para una puerta que chirría, Martínez propone aplicar espuma en la zona de la bisagra: "Otro truco buenísimo es que si tienes una puerta que chirría, pones espuma en la pizarra bisagra dejando que entre bien y retirando el exceso con un paño. Lo notarás enseguida". En este caso, el objetivo es aprovechar el efecto lubricante de los componentes de la espuma, aunque para mecanismos sometidos a un uso frecuente puede ser preferible emplear un lubricante específico.

En el baño, la espuma encuentra otro posible uso. "En el suelo del inodoro va fenomenal para eliminar los malos olores", afirma la creadora de contenido. Asimismo, puede emplearse sobre manchas de maquillaje: "También va genial para quitar las manchas de maquillaje. Dejaríamos actuar 15 minutos y frotaríamos haciendo círculos con una vallita húmeda".

Finalmente, Martínez propone utilizarla para devolver brillo a determinadas joyas y accesorios de plata: "Y si tienes joyas o accesorios de plata prueba ponerlas en espuma, deja que actúe al menos una hora y luego retira frotando con un cepillo. Recuperan todo su brillo". Aquí conviene extremar las precauciones: las piezas delicadas, con piedras, baños superficiales o materiales combinados pueden requerir métodos de limpieza específicos.