No hace falta estar casada con William Levy ni vivir en el Eje Cafetero para tener un ‘Café con aroma de mujer’. Basta con hacer las mejores elecciones tanto del propio grano como de la cafetera en la que lo vamos a preparar. El otro día estuve en casa de una amiga, Ariane, y me preparó un café que me supo prácticamente idéntico al de una cafetería. Llegué entonces a dos conclusiones.
La primera es que, si quería un café como ese en mi casa, tendría que hacer una buena inversión. La segunda, que quizá no hacía falta gastar tanto como imaginaba. Y es que he encontrado en Lidl una cafetera espresso 'retro' que reúne muchas de las características que buscamos quienes queremos dar un salto de calidad en nuestros desayunos sin convertir la cocina en una cafetería de especialidad. Por su estética, no creo que se pueda servir en una taza mejor que las de Duralex.
Se ha convertido en mi cafetera favorita
Se trata de un modelo en un bonito tono menta que, además de tener un diseño que nos lleva a los Alcántara, apuesta por un sistema de brazo portafiltros para preparar el café de una forma mucho más cercana a la experiencia de una cafetería. Su bomba de 15 bares de presión es uno de sus principales atractivos, ya que permite trabajar el café para conseguir una crema más atractiva y favorecer el desarrollo de sus aromas.
Para quienes disfrutamos especialmente de ese momento en el que el café empieza a salir y toda la cocina huele a recién hecho, es precisamente el tipo de detalle que marca la diferencia. Además, incluye dos filtros, para preparar una o dos tazas, por lo que podemos adaptar fácilmente la cantidad a lo que necesitemos en cada momento. También incorpora una cuchara para café molido 2 en 1 con prensador, un pequeño accesorio que resulta especialmente práctico para quienes se están iniciando en la preparación de espresso en casa.
Pero si hay algo que me parece especialmente interesante es su boquilla de vapor de alta presión, que permite tanto sacar agua caliente como espumar leche. Esto abre la puerta a preparar en casa mucho más que un espresso: desde un café con leche hasta un capuchino con una capa de espuma que haga que el desayuno parezca sacado de una cafetería. El depósito de agua es desmontable y tiene una capacidad aproximada de 1,15 litros, una cantidad suficiente para preparar varias tazas sin tener que estar rellenándolo constantemente. También cuenta con bandeja de goteo desmontable, rejilla extraíble y un indicador de nivel de agua, elementos que facilitan bastante la limpieza y el mantenimiento diario.
Y hay otro detalle que agradezco especialmente en un electrodoméstico que utilizamos a diario: el apagado automático. La cafetera incorpora, además, una luz indicadora de funcionamiento, de manera que podemos saber de un vistazo cuándo está encendida. Todo ello con 1100 W de potencia, un cable de aproximadamente un metro y un diseño en color menta que consigue que la cafetera no parezca el típico electrodoméstico que queremos esconder después de utilizarlo. Al contrario, es de esas piezas que pueden quedarse a la vista sobre la encimera.
El resultado es un espresso intenso, equilibrado y delicioso, la envidia de William Levy si te viera. Estamos ante un café que no solo despierta los sentidos, sino que convierte despertarse por las mañanas en un auténtico lujo colombiano. Porque ahora el ‘Café con aroma de mujer’ que queremos se sirve al mejor precio, con ese aroma y sabor que conquista desde la primera cucharada.














