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El acné es una patología inflamatoria crónica que se puede agravar en verano debido a las exposiciones solares: aunque puedas creer, porque se ha dicho siempre, que el sol mejora el acné, los efectos a medio y largo plazo son dañinos. Es cierto que el sol provoca un secado rápido de las lesiones, y además el sol tiene efecto inmunosupresor y bactericida que reduce la apariencia y la inflamación de los granos y de las espinillas. Pero el acné común se puede ver agravado en el verano por las exposiciones del sol a medio plazo, debido a que el sol aumenta la producción de sebo en la piel y ese exceso de sebo puede obstruir el canal por donde fluye la grasa, tapando el poro y provocando aún más granitos. Hoy, en mi consultorio de belleza os contaré cómo evitarlo.
El sol daña la barrera cutánea porque la piel se engrosa. Esto ocurre porque aumentan los queratinocitos en la piel para proteger las capas mas profundas, y ese engrosamiento, a su vez, aumenta de células muertas, favoreciendo la debilidad de la barrera cutánea, debilitando la microbiota de la piel y aumentando la formación de comedones, de puntos negros y de pequeños granitos que hacen que la piel tenga una apariencia rugosa al tacto.
El acné en verano también se agrave por el uso de protectores solares no adecuados a cada tipo de piel, por eso, en los casos de acné, el solar más adecuado es el mineral, ya que el químico puede favorecer la irritación de la piel, agravando la inflamación de la piel. La opción que ofrezco en estos casos es el uso de solares minerales a base de dióxido de titanio o de zinc: esas formulaciones se quedan en superficie y no penetran en los poros, evitando su taponamiento. Eso sí, mi mejor consejo siempre es pasar por un diagnóstico personalizado con el que yo misma ofrezco online.
No solo el sol y los protectores solares pueden agravar el acné. Además, se aumentan los riesgos de que se formen manchas en la zona donde hay granos, ya que el sol provoca un movimiento celular para protegerte con los melanocitos, que comienzan a trabajar sin descanso. Esas células protectoras acuden en masa allí donde hay una inflamación y, como el acné es una patología inflamatoria, la piel con acné está repleta de melanocitos activos que, cuando el grano se va, pueden hacer que quede una mancha en el cutis.
Consejos para evitar que el acné empeore en verano
Para que el verano no arruine tu piel y agrave el acné, debes exfoliar la piel de forma adecuada tras la exposición solar, para eliminar las células muertas que engrosan la capa más externa de la piel. Eso sí, debes hacerlo con productos suaves y respetuosos, como un tónico queratolítico.
Como siempre aconsejo, mantén tu organismo hidratado, no solo por fuera con cremas adecuadas, sino desde dentro bebiendo agua y aumenta la ingesta de frutas y verduras. El verano es una estación preciosa que aporta altos niveles de felicidad y bienestar, pero para que no afecte a la piel puedes exponerte al sol, pero de forma moderada, evitando las horas centrales del día, usar protector solar mineral -aplicándolo cada 2 horas- y debes seguir una rutina de cuidados faciales previamente asesorada para que la piel esté lo más sana posible.




