En Amar es para siempre, Marcelino y Ricardo temen que, por culpa del robo en la boda, su negocio no despegue. Entienden, perfectamente, que alguien no quisiera celebrar su enlace o cualquier otro tipo de evento en un lugar donde se produce un hurto a plena luz del día. Este misterioso atraco amenaza con dinamitar la relación empresarial entre los Gómez y los Rodríguez.

      Por otro lado, Manolita vuelve a dudar de Ciriaco y teme que su hijo esté involucrado en el robo acaecido en la boda de Andrea. Mientras las sospechas de la mujer avanzan a pasos agigantados, llega una citación para Ciriaco para declarar en Comisaría. El joven asegura no haber visto nada durante la ceremonia y, para sorpresa de este y de su madre, Luján informa que finalmente han detenido al culpable: un encargado de los Berrocales.

      Cristina le propone a su madre que se marche a vivir con ella

      De nuevo en el barrio, Ciriaco y Andrea se muestra más tensos que nunca, el uno con el otro, pues ambos tienen algo que ocultar. Por otra parte, Quico parece decidido a confesar a Benigna que MaryJo es estríper. Sabe que esta información no gustará nada a su madre, pero no puede seguir mintiéndole a la cara todos los días.

      Cerca de allí, Isabel le encarga a su hija que venda sus propiedades y la abogada la invita a quedarse en su casa el tiempo que necesite. Por otra parte, Jeros parece estar muy enfadado con Luján por llamar a la policía, como vimos en el capítulo de ayer de Amar es para siempre. Además, Hugo, a la espera de que llegue Rocío, tiene que aguantar a las beatas contra el condón.