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En los últimos capítulos de 'La Promesa', el embarazo de Jana no mejoró en absoluto su relación con Cruz. Las palabras a destiempo de Leocadia provocaron un desencuentro terrible entre ellas. María Fernández estuvo obsesionada, pensando que un demonio la había poseído. Curro vivió obcecado con Ramona. Por mucho que protestara, el chico no se iría hasta que ella decidiera ayudarlos a Jana y a él.
Un poco de ayuda fue lo que Simona y Candela intentaron darles a los necesitados de Samuel. Aunque la labor se tornó difícil cuando Petra las interceptó intentando llevarse algo de comida. Para Ricardo también fue complicado gestionar la situación con Ana, Santos y Pía; especialmente cuando esta última le dejó claro que no estaba de acuerdo con su proceder.
Jacobo regresó a 'La Promesa' por órdenes de Cruz
La marquesa consiguió contactar con Jacobo, quien no tardó en aparecer por el palacio de 'La Promesa' para sorpresa de Martina, que aún no se había recuperado del intento de engaño de sus tíos. Jana no pudo parar de dar vueltas a la mancha de sangre de la alfombra y buscó una explicación en manuales de medicina. La inesperada llegada de alguien le hizo vislumbrar una solución a este enigma.
Petra intentó ocultar su contrariedad al verse apartada por Santos, quien fantaseó con una posible reconciliación entre sus padres. Tras el inesperado regreso de Jacobo y la excesiva amabilidad de los marqueses, Leocadia pidió a su hija Ángela que estuviera ojo avizor a las posibles intenciones de Cruz, convencida de que tenía un plan oculto.
Tras un emotivo reencuentro, Jana mostró a Ramona unos objetos encontrados en la habitación secreta y ella los reconoció como pertenecientes a Dolores. Cruz y Petra se enteraron de la visita de Ramona, lo que causó gran inquietud en la marquesa. Antes de enseñarle la habitación a Ramona, Jana mostró a Curro la mancha de sangre de la alfombra, pero siguieron sin saber de quién podía ser.














