Llevamos ya varias semanas de lo más interesantes en 'La Promesa'. Las tramas han ido enrevesándose por momentos, llegando a puntos álgidos en los que las resoluciones son necesarias y, de un modo u otro, eso es lo que estamos comenzando a ver en pantalla. Por un lado, los secretos de Leocadia por fin están saliendo a la luz y, pese a que ha mentido repetidas veces sobre la paternidad de Ángela, al menos hay una realidad de la que ya no podrá escapar: Pía ha atado cabos y ya sabe que ella ocupa la identidad tras Mercedes del Amor, la amante de Cristóbal y quien se hizo con el veneno que le costó la vida a Jana. Por otro, el enfrentamiento de Ángela y Curro por fin está llegando a su fin, con una esperada reconciliación que todos los fans de la serie deseaban con todas sus fuerzas. Pero, entre tanto, otro asunto comenzaba a alcanzar su punto crítico. Desde que se incorporó a la serie, Vera ha logrado mantenerse firme en su nueva identidad como esa sirvienta amable y resuelta que trabajaba en el palacio de los Luján, pero permanecía con un estrés constante ante el peligro de que su tapadera fuese descubierta. Como supimos meses después, ella en realidad era la hija de los duques de Carril, aunque nunca llegó a revelar por qué había preferido una vida humilde a espaldas de sus padres. Sin embargo, esa situación podría estar a punto de cambiar, ya que, como vemos esta semana en 'La Promesa', tras toparse de bruces con su propio padre, el chantaje que don Gonzalo ha efectuado a Manuel pone a la joven en una situación de lo más comprometida.

la promesa
Add RTVE

Los Luján inician un cambio de actitud hacia Vera tras la revelación de su verdadera identidad en el capítulo de hoy de 'La Promesa'

No quería que los duques de Carril supiesen dónde estaba y tenía sus motivos, pero todo eso está a punto de desmoronarse. La posición de Vera en 'La Promesa' va a cambiar de forma radical debido a los recientes acontecimientos, que han desencadenado consecuencias irremediables para ella. Para quien se lo haya perdido, la joven ha estado varias veces a punto de reencontrarse con doña Amalia (Rocío Muñoz-Cobo) y don Gonzalo (Jesús Cabrero), sus padres, así como con su hermano Federico (Pepe Nufrio). Sin embargo, durante meses, consiguió esquivarles, lo que permitió que incluso Lope pudiera investigarles en su propio palacio. Pero su suerte parece haberse terminado. Hace solo unos días, el duque de Carril regresó a 'La Promesa' para iniciar un nuevo negocio con los Luján, con intención de incluir a Manuel y Ciro en su plan, pese a que la joven intentó evitarlo por todos los medios, ya que todo apuntaba a una treta malévola por parte de su padre.

vera y el duque de carril en 'la promesa'
RTVE

Intentando ayudar sin ser descubierta, fingió una enfermedad, pero la casualidad quiso que, de forma fortuita, finalmente se topara con su padre. Don Gonzalo pronto supo ver una oportunidad de oro en todo aquello y empleó la presencia de su propia hija en el palacio para chantajear a Manuel. Sin embargo, el joven ha decidido no dejarse doblegar tan fácilmente y, ahora que sabe que el mayor secreto de Vera está siendo empleado por el duque de Carril como arma arrojadiza contra su familia, decide actuar. Así, como vemos en el capítulo 831 de 'La Promesa' de hoy lunes 11 de mayo, el heredero del marquesado de Luján toma cartas en el asunto y decide destapar toda la verdad sobre la identidad de Vera ante su padre, don Alonso, con la esperanza de encontrar un modo de poner freno a la estratagema del duque de Carril.

El problema es que esa decisión tiene consecuencias inmediatas, como estamos a punto de ver. Inmediatamente, el marqués decide intervenir y, por ello, cita a Vera en un encuentro que, a todas luces, será desagradable para ella. Nerviosa, intenta mantener las distancias: "No es apropiado que una doncella se siente en presencia de sus señores". Pero Alonso, decidido a afrontar los hechos de forma directa, se dispone a presionarla: "No sería apropiado si tú fueras una doncella". La joven, inquieta, hasta el último momento alarga su mentira: "Creo que no le comprendo, señor". Pero, finalmente, el marqués comparte con la sirvienta que ya sabe que tras su apariencia de doncella está, en realidad, una identidad mucho más noble: "Yo creo que sí me está entendiendo, señorita Mercedes de Carril". Como veremos en este episodio, desde ese mismo instante, la tapadera de Vera queda descubierta y, de forma instantánea, cambiará la posición de la joven en el palacio. ¿Estamos ante la recuperación del tratamiento aristocrático de la hija de los duques de Carril? ¿Encontrará un modo de escapar de las garras de su padre y servir de apoyo a los Luján? ¿Revelará la joven ese crimen asociado a su propio padre que la llevó a esconderse de él?