La noticia de la desaparición de Derin comenzó a recorrer las calles de Terkidag. Gönul fue la más afectada por no tener noticias de su hija. Junto con el resto de su familia, dio una rueda de prensa en la que agradeció cualquier tipo de información que arrojase luz sobre el paradero de la joven Güçlü.

Haluk se reunió con Selçuk en una zona cercana a la playa y le preguntó si él tuvo algo que ver en el rapto de Derin. “Eres capaz de hacer lo que sea por dañarme y saber que mi hija es parte de mi alma”. El joven le dejó claro que él no le hizo nada a su medio hermana. A continuación, Hicran se enteró de las acusaciones que se están vertiendo sobre su hijo y visitó a los Güçlü para decirles que dejasen a un lado sus sospechas. Gönul la echó de su casa sin contemplaciones y le exigió que no regresase,

Vokan llevó a Zeynep a casa de Asya

La policía, mientras tanto, tenía a sus propios sospechosos. Didem, una de las dependientas que trabaja con Derin en su tienda de accesorios, le contó a los agentes que su jefa estaba muy preocupada, pues creía que tanto Asya como Volkan estaban planeando deshacerse de ella para vivir su amor en libertad. A Turgay no le quedó más remedio que confirmar estas palabras, ya que la desaparecida le comento exactamente lo mismo en una de sus consultas.

Después de un registro exhaustivo en el cuarto de Derin, varios agentes encontraron un diario en el que la chica señaló directamente a Asya y a Volkan como culpables si algo le llegaba a suceder. Es entonces cuando los oficiales decidieron tomar declaración a la doctora y al arquitecto. Oficialmente, se investigó su implicación en el supuesto secuestro.

Horas más tarde, Arslan llevó a la pequeña Zeynep a casa de Asya para que jugase un rato con Alí. Cuando Gönul se enteró de lo que hizo su yerno, se presentó en el hogar de la médico para llevarse a su nieta: “No quiero que esté contigo”. Haluk, que la acompañaba, recibió una llamada en la que se le comunicó que se encontró un cadáver que podría ser el de su hija.