Hazal habla con Kenan y le explica que el hombre que le trajo a casa es Vural, el hombre para el que trabajó con camarera en su fiesta de cumpleaños. Ya más calmado, Kenan le pide perdón a su amada por haber tenido un brote de celos. Lo cierto es que el joven está sometido a mucha presión y lo ha pagado con quien menos debía.

Pasados unos días, la situación económica de Hazal y de Kenan se complica cuando a este último le confiscan su barco. Ahora no tiene opción de ganar dinero y conseguir la suma necesaria para casarse con su prometida y darle la vida que se merece. Hazal trata de tranquilizarle y le promete que juntos encontrarán una solución: «No pienso dejarte solo en un momento como este. Sabe que estoy aquí para lo que necesites».

Aziz regresa a la vida de Vural para torturarle

Por otro lado, Vural debe hacer frente a su pasado cuando Aziz, el hermano de su difunta esposa sale de prisión y lo primero que hace es visitar a su cuñado, para echarle en cara su culpabilidad en la desaparición de su preciada hermana: «Te juro que no voy a parar hasta hacerte pagar por lo que hiciste. Eres un maldito y un cobarde».

Lo cierto es que Aziz no sabe que su hermana no solo está desaparecido, sino que murió hace algunos años. Vural tiene miedo de que esto termine por saberse y socave la imagen e hombre intachable que tiene ante el círculo de empresarios que le ampara y protege. Además, ahora tiene otra obsesión