La cocina es quizás el lugar de la casa que más visitamos a lo largo del día. Empezamos la mañana preparándonos un buen café, y después, volvemos a ella una y otra vez. Hacemos incursiones, como digo yo, ya sea para picotear algo de la nevera o, ahora en verano, para servirnos algún que otro vaso de agua fresquita. Precisamente por ser una de las estancias más transitadas de la casa, conviene que esté lo mejor posible.
Ya no solo hablo de saber cómo limpiar las manchas y la grasa que puedan aparecer en armarios o en las paredes más cercanas a la vitrocerámica. Tampoco me refiero a renovar vajilla o a la limpieza a fondo de sartenes y ollas. Hablo de un gesto tan simple como la organización. El orden en la cocina es uno de los detalles más importantes, ya que es el lugar donde cocinamos y manipulamos todo tipo de objetos. La mía está bastante bien organizada gracias a los muebles de almacenaje. Pero hay un armario que prefiero no abrir. Detrás de él se esconden el caos y el descontrol. Seguro que sabes de cuál hablo: el armario bajo el fregadero, ese en el que guardamos desde bayetas y estropajos hasta productos de limpieza e incluso el cubo de basura, algo muy típico de las casas españolas.
En algún momento tendría que ordenarlo, así que, aprovechando la gran variedad de organizadores que hay ahora en el mercado, he decidido instalar uno en el armario de mi fregadero. Y, como no podía ser de otra manera, he vuelto a convertirme en consumidora frecuente de IKEA.
Organizadores de los buenos en IKEA
Aprovechar el espacio nunca está de más. Y cuando se trata de la zona del fregadero, siempre resulta más complicado que en cualquier otra parte de la cocina. La solución suele estar en los pequeños gestos, así que este organizador extraíble de montaje lateral es perfecto.
Elaborada en acero, tanto el marco como las cestas, esta estructura dividida en dos niveles permite una organización a doble altura, para tener siempre a mano los productos más utilizados, como, por ejemplo, los materiales para fregar los platos. Además, la bandeja superior puede ajustarse en tres alturas diferentes, lo que aporta una mayor flexibilidad.
Un diseño funcional y práctico, resistente y con una gran capacidad de carga. La balda inferior es más amplia que la superior y, por tanto, en lo que a peso respecta, soportan 8 y 2 kg por bandeja respectivamente.
Desde que lo tengo, ya no me da tanto miedo abrir este armario y ahora presumo de orden y más espacio. Nunca había sido tan fácil mantener organizados los productos de limpieza.














