Primero ves una hormiga junto al frutero, sí, el mismo del que ya eliminaste las mosquitas que aparecían revoloteando por la fruta; después, otra cerca de la encimera. Y antes de que te des cuenta, una pequeña fila perfectamente organizada atraviesa la cocina como si llevara semanas viviendo allí. Lo primero que deberías saber es que las hormigas rara vez aparecen por casualidad. Cuando entran en casa, suelen hacerlo porque han encontrado algo que les interesa: restos de comida, azúcar, fruta madura o simplemente una fuente de agua durante los meses más calurosos del año.
Los expertos en organización y limpieza repiten una idea una y otra vez: prevenir siempre es más fácil que solucionar el problema después. Ocurre con la lavadora, donde una limpieza periódica evita la aparición de malos olores, y también con la cocina, donde revisar regularmente los utensilios que acumulamos ayuda a mantener el orden. Con las hormigas pasa exactamente lo mismo: actuar en cuanto aparecen las primeras es mucho más eficaz que esperar a que toda una colonia encuentre el camino hasta tu frutero. Por eso, localizar el punto por el que entran suele ser mucho más eficaz que limitarse a eliminar las hormigas que vemos. Porque cuando aparece una, normalmente hay muchas más cerca. Por eso, hemos recopilado los mejores consejos para controlar estas plagas.
Por qué aparecen las hormigas en casa
Si cada verano te encuentras hormigas en la cocina, no es casualidad. El aumento de las temperaturas y la búsqueda constante de agua y alimento hacen que estos insectos se vuelvan mucho más activos durante los meses de calor. Una vez encuentran una fuente de alimento –que puede ser incluso en la rejilla del horno, de ahí que haya que limpiarla con periodicidad–, suelen dejar un rastro que otras hormigas siguen con facilidad, lo que explica por qué una sola visitante puede convertirse en una larga fila en cuestión de horas.
Además, algunas de las especies más comunes en España destacan por su enorme capacidad de organización y reproducción, lo que hace que resulten especialmente persistentes cuando consiguen instalarse cerca de una vivienda. Las más comunes son la hormiga argentina, pequeñas, de color marrón oscuro, y conocidas por formar supercolonias. Son una de las plagas más extendidas y difíciles de controlar: la hormiga faraón, minúsculas, de color amarillo o marrón claro; la hormiga negra de jardín, que, aunque su nombre sugiere jardines, también se aventuran en las casas en busca de alimento, especialmente dulces. Son de color negro brillante y tamaño medio; y la hormiga pavimentadora, de color marrón oscuro a negro, entra en los edificios a través de grietas.
El mejor consejo de los expertos: la prevención
Sin duda, la mejor manera de mantener a las hormigas fuera de casa, donde deben estar, es eliminar la tentación de que entren. Una vez dentro, es más difícil atraerlas de nuevo al exterior de forma segura. Estos sencillos consejos te ayudarán:
Mantener las superficies limpias
Las hormigas son muy persistentes en su búsqueda de nuevas fuentes de alimento. Si el suelo, la encimera de la cocina y las mesas están pegajosos por líquidos o cubiertos de migas de comida, es más que probable que las hormigas acudan a buscar alimento. Limpia, aspira, barre y friega las superficies con regularidad. En caso de que se derrame algún líquido o el contenido de un paquete de comida, límpialo de inmediato.
Si te cuesta mantener tu casa limpia y ordenada, el método de limpieza 20/20 te ayudará a desprenderte de todo eso que guardan "por si acaso" y que llevan años 'escondidos' en cajas debajo de la cama, que acumula suciedad y puede ser el refugio perfecto para las hormigas.
Guarda la comida y la bebida
Dejar comida encima de la encimera es como poner cerca un caramelo a un niño y decirle que no se lo coma. Los alimentos y bebidas abiertos que vayas a reutilizar deben mantenerse siempre cerrados y organizados, bien sellados de forma hermética o con una pinza, o bien guardarlos en el frigorífico.
Pon orden en tu cocina
No dejes platos ni sartenes sucias apiladas en el fregadero, tampoco envoltorios de comida pegajosos por toda la casa, porque cualquier resto de comida o bebida atraerá a las hormigas, sobre todo las que consumen alimentos dulces o azucarados.
Limpia la zona de la comida de tus mascotas
No olvides que los boles en los que dejas la comida y el agua para tus mascotas también son una fuente de comida para las hormigas. Manténlos, junto con el área donde comen, lo más limpios posible. Intenta evitar dejar comida en el comedero entre comidas. O también puedes optar por comederos herméticos que, además de prevenir la aparición de hormigas, ayudan a contener los olores.
Presta atención al cubo de la basura
Si las hormigas han encontrado la manera de entrar, pero tus suelos y superficies relucientes no les ofrecen una buena comida, es probable que se dirijan al cubo de la basura en busca de sobras. Mantén la tapa cerrada y limpia con cuidado, de forma periódica, para evitar que queden restos fuera de la bolsa.
Utiliza métodos naturales para eliminar las hormigas
A menudo recomendamos el vinagre blanco de limpieza como un limpiador ecológico y perfecto para eliminar las manchas de sudor de la ropa, pero tiene otra ventaja: A las hormigas no les gusta. Por eso, limpiar las superficies con partes iguales de vinagre y agua evitará que estos pequeños insectos se cuelen por toda la cocina.
También evitan los cítricos, así que dejar cáscaras de limón cerca de las zonas por donde entran a tu casa debería ahuyentarlas. Otros repelentes naturales incluyen sal, tiza, curry en polvo, canela y pimienta. Vale la pena probarlos si quieres ahuyentar a las hormigas en lugar de matarlas.
Otra opción es usar aceites esenciales para ahuyentar a las hormigas. Se sabe que la menta y la lavanda las repelen, así que puedes mezclar aceites esenciales de menta o lavanda con agua destilada y rociarlos en las zonas que suelen frecuentar las hormigas.
Insecticida en gel, si el problema de las hormigas persiste
Si tu problema con la plaga de hormigas es tan grave que necesitas una solución más drástica, un insecticida en gel podría ser tu mejor opción. Debe aplicarlo alrededor de los umbrales de las puertas, en la unión entre la pared y el suelo y en los alféizares de las ventanas.














