Debería empezar el artículo explicando quién es Iñaki Gabilondo, pero no creo que haya nadie que no lo conozca ni que necesite presentaciones. Es una de las voces más respetadas, queridas y reconocibles del periodismo español, siempre asociado al rigor, la inteligencia y esa manera suya de contar la verdad con un lenguaje embriagador. Por eso, cuando recomienda un libro, algo que hace afortunadamente con bastante asiduidad, como este fascinante libro basado en hechos reales que también ha encantado a la crítica, el libro español de 264 páginas del que todo el mundo está hablando, este fascinante libro de 304 páginas sobre la España actual o el nuevo libro de Sergio del Molino, conviene prestar atención y seguir sus recomendaciones.
Diez Minutos fue invitado a la presentación del nuevo libro de uno de los periodistas deportivos más importantes de España en las últimas décadas e Iñaki Gabilondo fue el maestro de ceremonias. "No soy una persona de fútbol, pero soy aficionado desde muy pequeño", comenzó diciendo. Socio desde que nació de la Real Sociedad, le encanta el fútbol y, por eso, ha recomendado uno de los lanzamientos editoriales más importantes del año en el género deportivo. "Va trazando nuestra propia biografía", explica.
Alfredo Relaño reúne a los futbolistas que explican más de un siglo de fútbol
Iñaki Gabilondo recomienda '366 futbolistas de todos los tiempos que han hecho historia', la nueva obra de Alfredo Relaño, publicada por Espasa y ya disponible. Se trata de un volumen de 872 páginas en tapa dura que propone un viaje por la historia del fútbol a través de sus grandes protagonistas, desde los orígenes del juego moderno hasta la era global de Messi y Cristiano Ronaldo. "Este libro es una golosina porque está recogido un montón de dato, pero al mismo tiempo está espolvoreado por una anécdota jugosa", explicó Gabilondo. Según el periodista, los datos le dan "una solvencia absoluta", pero las pequeñas historias que acompañan a cada futbolista aportan "una frescura que es una delicia".
Alfredo Relaño es una de las grandes leyendas del periodismo deportivo español. Nacido en Madrid en 1951, comenzó su carrera en Marca, pasó por Mundo Deportivo, Pueblo y Arriba, formó parte de la redacción fundacional de El País, dirigió los deportes de la Cadena SER y de Canal+, y estuvo al frente del diario As durante veintitrés años. Su trayectoria lo convierte en un testigo privilegiado de la evolución del fútbol moderno.
El volumen parte de los orígenes del fútbol en la Inglaterra victoriana y avanza por la consolidación internacional, los Mundiales, la profesionalización, la globalización y la era del espectáculo. Cada jugador representa una época, una forma de entender el juego y también una manera de recordar el mundo. El libro destaca seis nombres por encima de todos: Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Maradona, Cristiano Ronaldo y Messi. A ellos se suman veinte 'semidioses' y otros 340 futbolistas extraordinarios. La selección, como reconoce la propia obra, tiene un componente subjetivo y sentimental. Nace de la memoria y recuerdos de Relaño como aficionado, de su conocimiento como periodista y de todo lo acumulado durante décadas de prensa, libros, testimonios y partidos.
Por qué este libro no es solo para expertos en fútbol
Durante su intervención, Iñaki Gabilondo explicó que el libro "en paralelo va trazando nuestra propia biografía" porque recorre la historia del fútbol de manera cronológica, desde la idolatría infantil hasta la observación adulta. Primero admiramos a los futbolistas como héroes inalcanzables; después soñamos con emularlos cuando tienen nuestra edad; más tarde, con los años, los miramos desde el análisis, la comparación y el recuerdo. Esa es una de las razones por las que un libro sobre futbolistas puede acabar hablando también de quienes los leyeron, los vieron jugar o los escucharon por la radio.
Una parte del encanto de '366 futbolistas de todos los tiempos que han hecho historia' es la conversación que provocarán con amigos y amigas y familiares. Cualquier lista de grandes jugadores provoca debate. Faltarán nombres para unos, sobrarán para otros y cada lector tendrá su propio altar privado. Pero esa es, precisamente, una de las virtudes del libro: invita a conversar.













