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¿Qué escritores han hecho escritor a Juan del Val (Madrid, 1970)? Él dice: "A mí me ha influido más probablemente Woody Allen que ningún otro escritor". Y antes de que alguien señale que Woody Allen es director de cine, Del Val se adelanta: "Si coges cualquier guión, es lo que son ya, novelas. No hay ninguna diferencia entre esa novela y sus películas. Las historias". Es una posición heterodoxa sobre la literatura, ¿no? Una afirmación que levantaría cejas en los círculos literarios más solemnes y que, sin embargo, tiene una lógica impecable si se piensa durante cinco segundos. Los mejores guiones de Allen son pura escritura narrativa. Tienen personajes de tres dimensiones. También diálogos que revelan la psicología de quien habla y situaciones que iluminan la condición humana.
Del Val ganó el Premio Planeta 2025 con 'Vera, una historia de amor'. Antes de llegar a la novela, sabemos que escribió guiones para televisión (de ahí su afinidad con Allen). Viene también de un previo entrenamiento en el que se defiende que la historia debe funcionar en términos de escena, diálogo y conflicto visible.
Del Val habla de Allen en el pódcast Libros y cosas con admiración. "Woody Allen cuenta casi todas las cosas que a mí me interesa contar. Creo que él ya las ha contado todas. Las que tienen que ver con la culpa, la conciencia, el deseo, el sexo. Son obsesiones. A la hora de contar una historia si coges todas las películas de Woody Allen, los guiones o las novelas, está contado absolutamente todo eso". Después menciona que acaba de leer algo que no se había leído todavía y que le ha hecho pasárselo "del carajo".
Se refiere a '¿Qué pasa con Baum?', de Woody Allen (Brooklyn, Nueva York, 1935). Cincuenta años después de la publicación de su primer libro de relatos y a punto de cumplir noventa años, Allen ha publicado su primera novela. La historia gira alrededor de Asher Baum, un escritor judío de mediana edad, petulante e inadaptado, que no consigue hacerse un hueco en el mundo literario de Nueva York. Con su tercer matrimonio en crisis, envidia el éxito literario de su hijo. De pronto, descubre un secreto que podría cambiarlo todo. Es, en todos los sentidos, el universo de Allen. Habla de la culpa, la neurosis, el mundillo cultural neoyorquino, los psicólogos inútiles, las relaciones amorosas deshechas, el miedo a la muerte y el terror al fracaso.
Del Val cuenta en el pódcast que leyó esta obra como escritor, no como lector. Cuando vuelve a ella, se pregunta en cada línea qué está haciendo el autor, qué decisiones toma y por qué. Desde esta posición, lo que le fascina de la novela es el detalle de Allen al momento de dibujar personajes que hablan de sí mismos sin cesar, que se analizan y se juzgan y se contradicen en un mismo párrafo, con una voz interior neurótica e inconfundible, la cual Del Val confiesa que desearía para sí mismo como trayectoria. "A mí, como trayectoria, me encantaría que me pasara eso", dice en el pódcast refiriéndose a la coherencia de la obra de Allen.
Allen termina la novela cuando considera que ya ha dicho lo que tenía que decir, con una decisión que Del Val describe con humor en el pódcast: "El tío la termina, se cansa y para. Es Woody Allen. Parece que se puede permitir lo que quiera. Ya se nota que se ha cansado y dice: se puede, la doy por finalizada". La libertad absoluta de terminar cuando uno quiere y sin someterse a las convenciones sobre cómo debe cerrar una novela, es la clase de seña que Del Val admira en Allen y que le resulta inalcanzable para la mayoría de los escritores que trabajan dentro de la industria editorial convencional.
'¿Qué pasa con Baum?' no es la novela del año. La recepción crítica anglosajona ha sido tirando a fría, con reseñas que hablaban de "una cápsula del tiempo detenida en la era de Burt Bacharach" y de un Allen "fuera de tiempo, incapaz de soltar el ancla cultural de mediados del siglo XX". No es un libro que aspire a renovar nada ni a sorprender a nadie que conozca bien la obra de Allen. Esta obra es una exploración de sus obsesiones de siempre, de la culpa, el fracaso, el amor deteriorado, la muerte cercana, en formato de novela larga (por primera vez).
La experiencia de leer el libro es, como describe Del Val, la de pasar un buen rato con un autor muy brillante en lo suyo y que, en este caso, ha decidido probar un formato nuevo con las mismas herramientas que siempre. Los diálogos tienen la agilidad y el humor de los mejores guiones de Allen, el personaje de Baum tiene pizcas de ridículo y humanidad, el resto de perfiles alenianos son simultáneamente insoportables y entrañables... Y el Nueva York que describe es el mismo Nueva York de Manhattan, de Hannah y sus hermanas, de Delitos y faltas, una ciudad que para Allen sigue siendo el mismo escenario de siempre. Para quien ame este universo, como Del Val, el libro es perfecto y os hará pasarlo "del carajo", estamos seguras.













