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Una niña de nueve años en un cuarto trasero de una casa en Palma de Mallorca. Escribe. No sabe muy bien qué está escribiendo, no sabe si lo que escribe es bueno o malo ni si alguien lo va a leer alguna vez, pero acaba de tener una revelación que ha cambiado la manera en que entiende el mundo: los libros no caen del cielo. Los escriben personas reales. Eso significa que ella también puede hacerlo. Esa niña es Elvira Lindo (Cádiz, 1962), escritora, periodista y guionista, creadora de 'Manolito Gafotas', Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, Premio Biblioteca Breve, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2024. Y el libro que produjo esa revelación, el que la llevó a ese cuarto trasero con un cuaderno en la mano, es el que ella describió en el clip En la biblioteca de, producido por El País, como el inicio de todo lo que vendría después.
Lindo lo cuenta con emoción y humor. Alos nueve años leyó un libro, descubrió que tenía autora. Información suficiente para que algo se pusiera en marcha que no ha parado desde entonces. "Para mí escribir en un primer momento fue un juego y no quiero que eso pase del todo", dice. Lindo empezó a escribir con poca edad, en un cuarto trasero, imitando a una escritora americana del siglo XIX. Su origen de escritura como juego, como imitación, como respuesta al placer de leer es lo que define toda su obra posterior, desde 'Manolito Gafotas' hasta sus columnas en El País, pasando por novelas como 'A corazón abierto' o 'Una palabra tuya'.
'Mujercitas', de Louisa May Alcott (Germantown, Pensilvania, 1832), fue publicado en 1868, en plena guerra de Secesión americana. Ella murió en 1888, el mismo día en que falleció su padre, sin haber visto la dimensión del fenómeno que había creado. Está disponible en múltiples ediciones en España (en Penguin Clásicos, en Alianza, en Debolsillo) y lleva más de ciento cincuenta años en las librerías porque cada generación de lectoras lo descubre de nuevo.
La historia de cómo 'Mujercitas' hizo de Elvira Lindo una escritora brillante es importante. Entendió que aquella obra la escribió alguien y que no existía antes de que ese alguien lo inventara. Y que, por tanto, el mundo de las historias no es un territorio cerrado al que solo pueden entrar los elegidos. Es un lugar al que cualquiera puede ir si decide ir. Ese momento de desmitificación del libro como objeto sagrado es lo que Lindo describe en la charla cuando cuenta que de niña leía sin reparar en que los libros tenían autores y que cuando lo descubrió con 'Mujercitas' fue una grata sorpresa que abrió muchas puertas vitales.
La catedrática de Princeton Elaine Showalter, quien también escribió el prólogo de la edición de Penguin Clásicos, señaló que el impacto de 'Mujercitas' en escritoras posteriores es uno de los fenómenos más documentados de la literatura en inglés: Simone de Beauvoir escribió que en su niñez se identificó con Jo March y que ese libro la marcó profundamente. Joyce Carol Oates también reconoció su influencia. Es evidente que el libro tiene algo que no depende de la época ni de la cultura sino de algo más profundo, que es la historia de cuatro chicas que quieren serlo todo.
Las cuatro hermanas March y su relevancia hoy
Mujercitas narra la vida de cuatro hermanas, Meg, Jo, Beth y Amy, durante un año. Su padre está en la guerra de Secesión y ellas tienen que apañárselas con su madre, conocida como Marmee, en su casa de Nueva Inglaterra. Es una novela sobre la amistad entre hermanas, sobre crecer, sobre aprender a querer a la gente que tienes cerca y sobre la tensión entre lo que una quiere ser y lo que se supone que debe ser. Jo March, la segunda hermana, quiere ser escritora, se niega a comportarse como se supone que deben comportarse las señoritas de su época y se enfada con el mundo cuando el mundo le dice que sus sueños son demasiado grandes para una mujer. Eso, en 1868, era una posición radical. En 2025, sigue siendo una posición que muchas lectoras sienten como propia.
El libro aguanta el paso del tiempo con tan poco desgaste porque Alcott no idealizó a sus personajes. Las hermanas March se pelean, se envidian, cometen errores, hacen cosas mezquinas y cosas generosas. Su humanidad sin barniz, la negativa de Alcott de hacer de sus protagonistas modelos de virtud, permite que generaciones de lectoras encuentren en alguna de las cuatro hermanas un sitio en el que verse. Lindo encontró el suyo en Jo.
Lindo recibió en 2024 la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, que se le concedió por el conjunto de una carrera que empezó con esa niña de nueve años en un cuarto trasero de Palma de Mallorca y que ha producido Manolito Gafotas, novelas para adultos, columnas en El País, guiones de cine, teatro y radio y toda una manera de entender la escritura como algo que debe conservar la ligereza y el juego del origen.
'Mujercitas' lleva más de ciento cincuenta años siendo el libro que le dice a niñas de todas las épocas que escribir no es un privilegio de los elegidos sino un acto que cualquiera puede hacer si tiene algo que contar. Alcott lo escribió durante la guerra de Secesión con las facturas sin pagar encima de la mesa, para ganar dinero para su familia, y terminó creando algo que sobrevivió a todo lo que vino después.












