Este pasado sábado 7 de diciembre, la Princesa Leonor vivió una noche muy especial. En la Escuela Naval de Marín, donde la primogénita de los reyes se forma desde este verano, tuvo lugar el tradicional 'Baile del Ciento'; una celebración muy entrañable porque no la organiza la institución militar sino los propios alumnos, en este caso la promoción de Leonor de Borbón, para despedirse de la escuela antes de irse a navegar en Elcano. Allí, la hija del Rey Felipe VI de España disfrutó de una agradable velada en el ‘Furancho A de Caballero’ para sorpresa de los dueños y presentes.

La heredera al trono descubrió la calidad de la comida típica gallega y como desvela el dueño del establecimiento, Manuel Torres en declaraciones a ‘El Debate’, Leonor y sus compañeros pasaron una velada tranquila, sin llamar la atención, tomando algo al calor de la estufa y "se fueron sobre las cinco de la tarde, sin prisa".

princesa leonor embarcacion
Casa Real

La heredera al trono, al igual que sus compañeros, llevó puesto el uniforme de gala de la Armada. Algunas compañeras lucieron falda, pero ella apostó por el uniforme de pantalón (en color azul marino). El hecho de que fuese exactamente igual que todos sus compañeros la hacía pasar más desapercibida aún. Eso, precisamente, fue lo que llamó la atención de muchos de los asistentes, que indicaban que Leonor, simplemente, era "una más" y que se le veía totalmente integrada con sus compañeros, a los que abrazaba y con los que se reía y cantaba.

El dueño del establecimiento dio todos los detalles de lo que consumió nuestra princesa. Tabla de embutidos, con el tradicional queso de tetilla, lomo y jamón, empanadas de maíz y de trigo rellenas de zamburiñas y de berberechos, zorza (lomo de cerdo adobado con pimentón, ajo y orégano), raxo (cerdo troceado en pequeños dados que se fríe hasta que quede dorado), oreja a la gallega y vino casero albariño.