La Familia Real ya cuenta los días para marcharse de vacaciones, pero antes de que eso ocurra, apuran los últimos actos oficiales de este verano que prácticamente acaba de empezar. Este viernes, y antes de irse de fin de semana, el rey Felipe, la reina Letizia y la infanta Sofía han acudido a Murcia para la entrega de Reales Despachos de Empleo a los 111 alumnos que egresan en 2026 de la Academia General del Aire y del Espacio —81 del Cuerpo General, 16 del Cuerpo de Intendencia y 14 del Cuerpo de Ingenieros—, entre los que se encontraba la propia princesa Leonor, que se graduaba junto a su promoción tras un último año de formación militar (previa a sus próximos estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid). Momentos antes de esta aparición, los Reyes se han mostrado consternados por la tragedia que se está viviendo por los incendios de Los Gallardos, en Almería, a través de un comunicado de última hora.
En este acto, ha destacado la infanta Sofía. Después de su aplaudido estreno institucional en Zaragoza, con su primer discurso oficial, este pasado miércoles, la hija pequeña de los monarcas ha vuelto a sorprender, y es que su estilismo se ha llevado todas las miradas.
La infanta ha escogido para la ocasión un precioso vestido de Mango, que además está rebajado de 89,99 euros a 79,99. Un diseño de corte evasé con escote palabra de honor, fruncido en la cintura para enmarcarla, un lazo lateral y largo hasta los pies. Sin embargo, Sofía no ha lucido el modelo original. El protocolo en un acto militar de estas características no contempla llevar los hombros al descubierto, por lo que, con la ayuda de las costureras de palacio —que incluso han creado vestidos desde cero anteriormente para la reina Letizia—, han hecho un sencillo arreglo que lo ha transformado por completo, y que además lo ha adecuado a su edad.
Así ha customizado la infanta Sofía su vestido de Mango
La customización ha sido de lo más sencilla, y es que simplemente han acortado el bajo (originalmente, largo hasta los pies) y, con la tela sobrante, han añadido tirantes. De esta forma, un vestido más pensado para mujer adulta lo puede lucir una adolescente de 19 años como Sofía. Sin lugar a dudas, un total acierto, que además le ha permitido llevar un traje que le gustaba, pero adecuado a las necesidades del protocolo y el acto en el que se encontraba.


















