- Noemí Salazar ha decidido pasar por quirófano para eliminar uno de sus complejos: sus grandes mamas
- Así contó Noemí Salazar cómo vivió su aborto
Puede que Noemí sea una de las gitanas con más glamour que conozcamos, pero eso no quita para que ella también tenga sus complejos, y ha decidido acabar con el principal de un plumazo: se ha operado el pecho. Pero no lo ha hecho para aumentar, como hacen muchas otras influencers como Oriana Marzoli o Ana María Aldón, sino para reducir: tal era la cantidad de pecho que tenía que ya le estaba molestando para hacer su vida diaria, y ahora por fin ha pasado por quirófano y ha contado cómo está.
Ha sido a través de sus redes sociales por donde ha hablado: "Hoy más que nunca necesito un filtraco, porque madre mía", ha empezado diciendo con humor en Instagram con un evidente filtro para ocultar su cara de cansancio, que de momento es el único efecto secundario de la operación: "Ha salido todo muy bien. Me encuentro mucho mejor", ha contado este mismo miércoles en el que se ha operado, pero ha sido una intervención larga: "Me han bajado a las 8:30 de la mañana y ha durado bastante la cirugía. He estado cinco horas en quirófano", ha revelado, y es que, al parecer, a los cirujanos les ha costado un poco más de lo normal hacer esta operación.
Noemí, además, se ha mostrado contenta con su nuevo busto, mucho más pequeño y manejable para su día a día: "Me han quitado dos kilos de pecho, un kilo de cada pecho. Una barbaridad. Es que imaginaos para que hayan podido quitarme dos kilos de glándula mamaria. Era una exageración lo que tenía", ha comentado ante la cámara, justo antes de añadir que tal era la molestia que utilizaba sujetadores y prendas reductoras para intentar recoger todo y suavizar su escote.
Por el momento, como es normal, tiene "molestias" y apenas puede moverse, pero que puede "sobrellevar perfectamente", ha apuntado, a la par que daba las gracias a la clínica por su profesionalidad y a sus fans por preocuparse tanto por ella.














