Tania Medina ha decidido hacer algo que nunca se hubiera imaginado, pero tras su paso por 'La isla de las tentaciones' y salir reconvertida en influencer, se está animando a hacer muchas cosas nuevas, y la última ha sido cambiar de look. Ella misma, en su canal de mtmad, ha explicado que siempre ha llevado el mismo pelo, y ahora está un poco "aburrida": "Casi siempre lo he llevado castaño, con la raya en medio y a la altura del pecho", ha explicado en su canal de mtmad, así que le apetecía hacerse algo diferente... y a la peluquería que se ha marchado para enseñarnos el resultado, igual que acaba de hacer Oriana Marzoli. ¿Habrá acertado?

La joven modelo ha dejado claro que no es muy fan de los cambios de look porque le parecen arriesgados, y ella está muy bien en su zona de confort, pero cuando sabe que empieza una etapa en su vida siempre decide hacerse algo: "ahora lo estoy, así que he decidido cortarme el flequillo". Un gran paso, sin duda, para una persona conservadora con sus looks, y que ya dieron hace unos días otras celebrities como Carla Barber o Yoli Claramonte. Además, se ha matizado su color. ¿Qué os parece?

tania medina, de la isla de las tentaciones, cambia de look de pelo
Mediaset
tania medina, de la isla de las tentaciones, cambia de look de pelo
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Tania también ha contado que ahora usa extensiones y es muy fan, porque le aporta un poco más de largo, pero hasta que se decidió tenía mucho miedo: "Es que imaginaos que en pleno acto sexual el chico te da un tirón de pelo y se queda con él en la mano", ha dicho con humor. Afortunadamente, a su novio, Alejandro Nieto, eso no le ha pasado, y es que las extensiones deben estar muy bien pegadas, y para arrancarlas ¡habría que arrancar su propio cabello!

Su cambio de look más traumático

Parece ser que ese miedo de Tania a cambiar de look ahora viene de una experiencia algo traumática en el pasado: cuando era más joven quiso apostar por un pelazo rubio, pero fue "un desastres": se lo decoloraron entero y se le quedó amarillo. Tan tremendo fue que en ese mismo día pidió que le volvieran a teñir de castaño casi entre lágrimas. Normal que con ese resultado, para una vez que se atreve, ya no quiera probar más... ¡Pobre!