- José Ortega Cano: repasamos su vida con las mejores fotos
- Ana María Aldón: los secretos de su vida en imágenes
- Los impresionantes cambios de look de Ana María Aldón
José María Ortega Aldón, el hijo que Ortega Cano y Ana María Aldón tienen en común, cumplió 12 años el pasado domingo 9 de febrero, y lo celebró con sus hermanos -Gloria Camila y José Fernando- y con su padre. El primero en llegar a casa del torero fue José Fernando, que continúa ingresado en el centro de salud mental San Juan de Dios de Ciempozuelos, en Madrid, del que sale los fines de semana. Allí se reencontró con Ortega Cano y con el cumpleañero. Pocos minutos después, los tres se dirigieron al Restaurante BrasaYLeña de San Sebastián de los Reyes, donde les esperaba Gloria Camila. Tras la comida, los cuatro posaron juntos y dejaron para el recuerdo unas bonitas muestras de cariño con el rey de la casa.
A pesar de sus achaques de salud, y de accidentes como el que sufría hace sólo unos meses al caerse en las escaleras del metro de Madrid, el diestro está recuperado y en forma a sus 71 años. De hecho, desde su divorcio de Ana María Aldón está de lo más tranquilo, y su vida privada a vuelto a un segundo plano. Está de lo más enfocado en sus hijos, y es que todos atraviesan momentos difíciles: José Fernando sigue rehabilitándose; Gloria Camila sigue trabajando para salir de sus problemas de depresión y ansiedad, y el pequeño José María Jr está adentrándose en la adolescencia, una época de muchos cambios que requiere de mucha atención por parte de los padres, pero el torero está entregado con los tres y asegurándose de que no les falta su apoyo.
José María Ortega Aldón, ¿futuro torero?
No obstante, el cumpleaños de José María no era la única buena noticia que celebraban todos juntos: hace unos días, el pequeño José María debutó por sorpresa como novillero con su padre como testigo: "Es duro ver a tu hijo torerar", dijo el diestro. Antes le había dado por el fútbol, pero parece que ha cambiado de opinión. Habrá que esperar para ver si se trata de una afición pasajera o definitiva.

















