Carlos Baute y Astrid Klisans están de celebración. La familia se ha vestido de gala para celebrar un acontecimiento muy especial: la primera comunión de su hijo mayor, Markuss. La pareja ha vuelto a demostrar que son una de las parejas más sólidas y elegantes del panorama social y, juntos y sonrientes, han disfrutado de una celebración familiar que no solo ha destacado por su significado espiritual, sino también por el despliegue de estilo y sofisticación que tuvo como broche de oro una exclusiva celebración en el Hotel Mandarin Oriental Ritz de Madrid.
La jornada comenzó con la ceremonia religiosa, donde Markuss fue el gran protagonista. El pequeño estuvo acompañado en todo momento por sus padres y sus hermanas menores, Liene y Álisse, formando una estampa familiar llena de armonía. Las pequeñas iban vestidas de blanco con un tocado en el pelo que las hacía ser el centro de muchas de las atenciones. Carlos Baute, visiblemente emocionado, no ocultó el orgullo que siente por su hijo.
El "look" de Astrid Klisans: Inspiración total para invitadas
Si hubo algo que captó todas las miradas, además del protagonista del día, fue el estilismo de Astrid Klisans. La arquitecta y modelo apostó por un conjunto "total white" con el que se ha convertido una vez más en la referencia de estilo perfecta para las invitadas a celebraciones -excepto bodas- durante la temporada de primavera.
Astrid optó por un dos piezas compuesto por una chaqueta estructurada y unos pantalones de corte impecable, todo en un blanco radiante que resaltaba su elegancia natural. Complementó el conjunto con accesorios minimalistas y un peinado sencillo compuesto por una melena suelta, demostrando que el "menos es más" es la clave del éxito en los eventos de día.
Banquete de lujo en el Ritz
Tras la iglesia, la familia y sus invitados se desplazaron al emblemático Hotel Ritz. En sus salones, decorados con flores frescas y un gusto exquisito, disfrutaron de un almuerzo privado de alta cocina. Todo detalles que pudimos ver gracias a las redes sociales de Carlos Baute, que no dudó en compartir momentos entrañables del día.
Sin duda, la comunión de Markuss quedará grabada en el recuerdo de la familia como un día de felicidad compartida, estilo impecable y, sobre todo, mucho amor.














