Luis de la Fuente ha conseguido hacer historia en el mundo del fútbol, pero ese hombre de éxito que conocemos ahora, a sus 65 años, no siempre ha tenido una vida, digamos, 'fácil' y desahogada. Nació en Haro (La Rioja) en el año 1961, donde aún tiene familia y amigos de la infancia con los que se sigue viendo, y aunque no suele hablar de su niñez o de su adolescencia porque, básicamente, ha crecido a ojos de todos tras debutar a los 15 años en la Segunda División del Athletic, en alguna rara ocasión sí se ha abierto en canal para hablar de algunas vivencias de lo más íntimas, como por ejemplo cómo se crió en una familia completamente matriarcal o cómo vivió la ausencia de su padre, tal y como reveló en su paso por el podcast 'El Resurgir de Madrid', y que ha calificado como 'lo más duro de su niñez': "A mi padre no tuvimos la oportunidad casi de disfrutarle, y mi madre era la que gestionaba todo", contó.

luis de la fuente
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Su padre 'estaba pero no estaba', y es que su trabajo en el mar le obligaba a pasar largas temporadas fuera de casa. Normalmente 11 meses al año, y en ocasiones se alargaba mucho más: "Mi padre era marino mercante y navegó durante casi 40 años. Fue la parte más dura de mi niñez, porque no tuvimos la oportunidad casi de disfrutarle; (se iba) 11 meses al año, a veces incluso 17 meses", contó Luis; algo que ha mencionado otras veces en diferentes entrevistas, y siempre con la melancolía de quien sabe que tenía a su padre, pero lo tenía tan lejos que prácticamente era como no tenerle, y con el añadido de que antiguamente no se le podía enviar un mensaje o una llamada a diario; eso sí, como era el radiotelegrafista del barco, se las apañaba para comunicarse con su familia siempre que le era posible, o para enviarles cartas que tardaban semanas en llegar a casa. Y, a pesar de la distancia, el amor por su padre no mermó un ápice: "Era una fiesta cada vez que venía", admitió el seleccionador.

luis de la fuente abrazando a lamine yamal
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Luis de la Fuente, sobre la relación con su madre: "Era la que gestionaba todo"

Esa situación hizo que su madre, Berta, o 'La Berti' —como la conocían en el pueblo—, sus cuatro hermanos, su tía y su abuela forjaran una unión todavía más fuerte para intentar suplir, en cierta medida, la ausencia del cabeza de familia, que a efectos prácticos era su madre, que criaba a sus 5 hijos mientras a la vez trabajaba en una mercería. "Mi casa era matriarcal total. Mi madre lo gestionaba todo [...]. Eso, al final, también te marca, te hace un carácter, te marca un sentimiento de querer pertenecer a la familia. Tener tanta distancia con mi padre nos forjó como un grupo familiar muy potente, muy unido", desveló también Luis públicamente.

Una familia totalmente matriarcal en la que las mujeres sacaron a la 'manada' adelante. Como tantas otras familias en las que el padre no estaba, no podía estar o, sencillamente, había decidido no estar. "Era una sociedad totalmente matriarcal. Por eso, ahora que dicen tanto que 'hay que respetar los derechos de la mujer'... A mí eso me venía de serie", reconoció.

luis de la fuente con la copa del mundo tras la final del mundial de futbol
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Luis de la Fuente recuerda su infancia en Haro y sus inicios en el fútbol: "Vivíamos mucho en la calle"

La falta de una figura paterna no significó falta de rectitud y educación. De hecho, todo lo contrario: su madre era una mujer de armas tomar a la que no le temblaba la mano al "sacar la zapatilla", y Luis forjó su personalidad con una influencia femenina, pero tampoco le faltó la masculina con sus hermanos. Todas estas vivencias le han convertido en el hombre educado, discreto, humilde y perfeccionista que es hoy, unas cualidades que también se han visto en el campo. Y tampoco olvida su niñez jugando a todas horas en la calle, donde desarrolló su gusto por jugar al fútbol: "Vivíamos mucho en la calle, estábamos mucho con los amigos", contó en el podcast del Mago More sobre sus recuerdos más felices en Haro, lo que también le hizo desarrollar un fuerte sentimiento de compañerismo.

luis de la fuente y su hijo alberto
José Miguel Fernandez

Además, su madre y sus hermanos fueron clave en su incursión en el fútbol profesional, y se convirtieron en un gran apoyo, ya que la falta de recursos económicos no le impidió marcharse cuando el Athletic se fijó en él y se lo quiso llevar a Bilbao, antes incluso de pensar qué quería hacer con su vida. "Yo pensaría en estudiar, pero no sé realmente si quería ser abogado o fontanero, no lo recuerdo", afirmó Luis. Con 15 años se estrenó en segunda división, y con 18 debutó en el primer equipo bilbaino. El resto, ya es historia del deporte de nuestro país.