- Las vajillas gallegas vuelven a ser tendencia y he encontrado en Carrefour estos platos blancos de porcelana que recuerdan a los de las abuelas
- Soy experta en decoración y voy a renovar mi vajilla con estos platos de estilo andaluz rebajados que parecen pintados a mano
- Por qué la icónica vajilla Arcopal vuelve a ser tendencia en las cocinas españolas: duran tanto como los platos de Duralex y son realmente baratas
Cualquier persona nacida desde los 50 hasta los 90 sabrá de qué hablo cuando me refiero a las vajillas de Vista Alegre. Si bien las Arcopal o las Duralex son súper conocidas, esta icónica marca de vajillas portuguesas no se queda atrás.
Eran, junto a las de La Cartuja, las denominadas ‘vajillas buenas’ por todas las abuelas y, aunque han vivido años de olvido absoluto, ahora vuelven a lo alto de la palestra con gran popularidad. Es cierto que encontrar una de estas icónicas vajillas hechas en Portugal supone, en la mayoría de los casos, un desembolso de más de 100 euros, también es cierto que es posible encontrar algunos modelos muy parecidos por menos dinero.
Es el caso de Ikea: acaba de lanzar una colección de platos que nos recuerda del todo al diseño de las vajillas Vista Alegre y, visto su precio, estoy segura de que se agotará en menos que canta un gallo.
Los platos portugueses que vende Ikea y que son perfectos para cualquier ocasión
Cuando me refiero al diseño de estos platos, me refiero a platos que combinan la tradición artesanal portuguesa y mediterránea con otras influencias contemporáneas. Todo ello se ve reflejado en el blanco impoluto de cada pieza y el azul marino que tiñe a cada una con decoraciones precisas que van desde flores hasta formas geométricas bien definidas. Esto es, precisamente, lo que las hace especiales: que se adaptan tanto a los estilos más clásicos, como a los más modernos.
Y esto es, precisamente, lo que identifica también a los platos que Ikea ha puesto a la venta. Eso sí, a diferencia de las vajillas de Vista Alegre, el pack de cuatro platos de postre se puede conseguir en Ikea por 12,99 euros. Lo que más me gusta de ellos es, precisamente, que no hay dos iguales: en el pack se incluye uno estampado con flores, otro con pequeñas rayas que dibujan círculos, otro con hexágonos y otros con pequeños puntitos que parecen pintados a mano.
Además, la colección no incluye solo los platos de postre, si no los cuencos y también los vasos de porcelana a juego. Como el pack anterior, en ambos casos viene una pieza de cada modelo, para que nada sea igual.
Los cuencos, por un lado, me parecen ideales para las sopitas en invierno y las ensaladas en verano. Incluso, son ideales para desayunar o para la merienda.
Por otro lado, los vasos son perfectos para usar en el día a día, aportando un toque diferente a los míticos vasos de cristal que todos conocemos. Parecen tazas, sin asa, y eso les hace aún más especiales.














