Hay colores que siempre he dicho que nunca me pondría, como el rojo, y los que me conocen me han oído tanto repetirlo que cuando me han visto con algo en ese color —un bolso, un pañuelo o con los labios pintados de rojo—, no han dudado en recordarme mis palabras. Mucho menos hubiese imaginado que usaría el rojo para decorar mi casa. Demasiado intenso y llamativo para los que, como yo, hemos amueblado nuestras casas con tonos neutros: maderas naturales para los muebles, blanco roto para las paredes, cojines beige... el rojo no entraba en nuestros planes deco. Sin embargo, en los últimos meses, hablando con interioristas y siguiendo cuentas especializadas en decoración y pequeños trucos para la casa, he descubierto una idea decorativa que tiene el rojo como absoluto protagonista. No es nueva, pero sí muy interesante: la teoría del rojo inesperado, una tendencia viral de decoración que nació de la diseñadora de interiores Taylor Migliazzo Simon, conocida en redes como @intayriors.

Su idea es sencilla: cualquier espacio mejora visualmente cuando introduces un toque rojo inesperado, aunque aparentemente no combine con el resto de la decoración. "La teoría del rojo inesperado consiste básicamente en añadir algo rojo a una habitación en la que no combine en absoluto y automáticamente esta luce mejor", afirmaba la interiorista en sus redes.

Después de años obsesionados con interiores completamente blancos y todo combinado, cada vez más interioristas afirman que este tipo de decoración "comienza a verse como algo de otra etapa". Y ahí es donde el rojo aprovecha para hacerse un hueco. No se trata de llenar el salón de ese color ni de pintar una pared entera. La clave está en introducir pequeños objetos rojos: un jarrón, una lámpara, un marco o una silla. Ese detalle, al crear contraste, dirige la mirada hacia ese punto y hace que la estancia parezca más personal.

salon con muebles blancos y detalles rojos
Getty Images

Cómo aplicar la teoría del rojo inesperado y conseguir una casa con más personalidad

Cada vez son más los interioristas que introducen pequeños toques cereza, burdeos o rojo en salones, cocinas o dormitorios relajados. No se trata de recargar el espacio, sino porque ayudan a que la casa se vea más personal y menos 'de catálogo'. 'La Pipi Reforma', una creadora de contenido especializada en decoración e interiorismo. Ha contado a sus más de 64.000 seguidores los errores que ha cometido en su reforma, desde la cocina hasta el baño. Pero también sus grandes aciertos, y uno de ellos es justo esta teoría de rojo inesperado. "Era justo el toque que el espacio me estaba pidiendo a gritos", asegura la influencer en su cuenta de Instagram, demostrando cómo algo tan sencillo como poner una lámpara de mesa roja en una habitación donde predominan los tonos tierra lo cambia todo.

Se trata de una teoría viral que también se aplica al mundo de la moda. Y así lo demuestra la asesora de imagen Natalia Lombardini, en su cuenta de Instagram 'Tuimagendice'. "Ese toque de rojo inesperado transforma un outfit simple en algo memorable. No hace falta exagerar… a veces, solo es cuestión de animarse a un pequeño punto de color", comenta la experta en un post en que comparte varias imágenes de street style en el que las protagonistas llevan algún complemento o prenda en color rojo: los calcetines, el bolso, un sombrero, un pañuelo o las zapatillas.

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