¿Sabrías decirme cuántas bolsas de tela tienes en casa? Si, como a mí, te faltan dedos de las manos para contarlas todas, es hora de ir pensando en darles un nuevo uso. Porque si tienes una bolsa de tela, tienes cientos. De alguna manera, este ingenioso artículo, inventado para ayudarnos a reducir el exceso de plástico, se ha convertido en el objeto más usado de la casa. El problema es que, poco a poco, las bolsas de tela terminan multiplicándose: se acumulan en cajones, armarios, recibidores o dentro de otras bolsas (sí, como las muñecas rusas, una bolsa de tela siempre guarda al menos otras cuatro en su interior) hasta que llega un momento en el que ya ni siquiera sabemos cuántas tenemos.
Las bolsas de tela son increíblemente útiles y algunas son de lo más bonitas, pero en realidad no necesitas más de dos o tres. Entonces, ¿qué hacemos con las otras cinco docenas que se esconden en el armario? Pues resulta que, en realidad, se les puede dar mucho uso. Aunque suelen estar sueltas por la casa dando sensación de desorden, nos da pena tirar algo que, literalmente, está diseñado para ser reutilizable. Pero, dicho esto, nadie necesita doce bolsas de tela diferentes. Así que, en vez de eso, me he puesto creativa y he descubierto un montón de maneras de sacarle el máximo partido a tu colección de bolsas de tela.
No requiere mucho trabajo manual, y ofrece la combinación perfecta de formas sorprendentes y realmente útiles de reutilizar bolsas de tela viejas para reducir el desorden y evitar que se acumulen definitivamente.
Bolsas de tela para proteger bolsos y zapatos
Las bolsas de tela pueden convertirse en una funda perfecta para proteger bolsos y calzado que no utilizas durante una parte del año. Al estar fabricadas con materiales transpirables, ayudan a evitar la acumulación de polvo sin retener humedad, algo que viene de maravilla para accesorios de piel o ante. Además, permiten mantener el armario mucho más ordenado. Basta con guardar cada bolso o par de zapatos dentro de una bolsa para protegerlos de rozaduras y conservarlos en mejor estado durante más tiempo.
Convierte tu bolsa de tela en un delantal
Este truco probablemente suene más complicado que cualquier otra idea DIY ('Do It Yourself', que en español se traduce como "hazlo tú mismo"), pero te prometo que no necesitas coser. Primero, corta los laterales de la bolsa para que se abra y se convierta en una sola pieza larga de tela. Corta una de las asas; esta será la parte inferior de tu delantal. Pásate la bolsa por encima de la cabeza de manera que las asas restantes queden sobre tus hombros. Luego, haz un pequeño corte a cada lado, a la altura de la cintura, y pasa un cinturón, una cinta o incluso las asas que quitaste de la bolsa a través de los cortes y átalo alrededor de tu cintura. Este truco solo funciona con bolsas grandes, lo suficientemente grandes como para cubrir bien tu torso (o podría ser perfecto para un delantal improvisado para niños), pero es un truco muy útil.
Guarda una bolsa de tela en tus maletas de viaje
Si tienes varias bolsas de tela que no usas en casa, reserva una para la maleta. Apenas ocupa espacio y puede convertirse en un práctico organizador para separar la ropa usada de la limpia durante un viaje. También resulta muy útil para llevar el bañador húmedo después de un día de playa o piscina, evitando que moje el resto de las cosas. Es uno de esos trucos sencillos que ayudan a mantener la maleta más ordenada y que suelen agradecerse mucho al volver a casa.
Bolsa de tela para organizar las verduras
No sé vosotros, pero en mi cocina las verduras, como las cebollas y las patatas, siempre parecen un desorden. Las cebollas sueltan su piel constantemente, esparciéndola por el cajón de verduras, y las patatas parecen echar raíces invasivas a los pocos días de comprarlas; por eso he comprobado que usar bolsas de tela para guardarlas es una buena solución. Corta las asas y tendrás una bolsa estupenda para verduras porque no solo estarán más ordenadas, sino que también ayudan a que los alimentos se conserven frescos durante más tiempo. El material de algodón o lona favorece la circulación del aire, lo que reduce la condensación y la acumulación de humedad, la principal causa del moho prematuro. Básicamente, estás imitando lo que se hacía en los setenta con las bolsas de arpillera.
Bolsa de tela para envolver regalos
Todos sabemos que el papel de regalo no es nada bueno para el planeta, así que ¿por qué no optar por una alternativa ecológica? Simplemente corta las costuras de tu bolsa de tela, quita las asas, envuélvela alrededor del regalo y sujétala con un cordón o cinta decorativa. ¡Y listo! Si quieres algo aún más ecológico, usa la bolsa como envoltorio, añade papel de seda y un lazo. Es facilísimo, ¡y además quedan de maravilla!
Bolsa de tela para hacer cojines
Hay bolsas de tela con estampados que no tienen nada que envidiar a los que encuentras en la zona de textiles de decoración. Si tienes una o varias en casa, úsalas para convertirlas en cojines. Este truco requiere algo de costura, pero si yo pude hacerlo, tú también. Comienza cortando las asas y abriendo la bolsa por las costuras laterales; luego recórtala en dos cuadrados o rectángulos bien definidos. Comprueba que la pieza frontal quede ajustada a tu cojín, pero sin apretar demasiado.
Para hacer una parte trasera tipo sobre, corta la tela trasera en dos piezas que se superpongan unos 10-15 cm en el centro. Dobla y cose el borde interior de cada pieza trasera para evitar que se deshilache. Luego colócalas con los lados derechos enfrentados con la pieza frontal, superponiéndolas en el centro para crear la abertura. Sujeta con alfileres los bordes, cose todo alrededor y luego dale la vuelta a la funda. La tela de la bolsa puede ser bastante gruesa, así que usa una aguja resistente y cose despacio.
Bolsa de tela como bolso de cultivo
Cuando me lo contaron, me costó creerlo, pero funciona. Las bolsas de tela pueden ser una herramienta sorprendentemente útil si te estás iniciando en el mundo de la jardinería. Estas bolsas portátiles, llenas de abono, permiten cultivar plantas sin necesidad de plantarlas directamente en la tierra. Drenan bien, guardan el calor y son perfectas para cultivar hortalizas como tomates, pimientos, patatas o calabacines, así como hierbas aromáticas.
Para convertir tu bolsa de tela en una bolsa de cultivo, asegúrate de elegir la adecuada. Tiene que ser gruesa, resistente y hecha de algodón, arpillera o yute, sin forro de plástico. Comienza cortando pequeños agujeros de drenaje en el fondo de la bolsa y añade una fina capa de piedras para evitar el encharcamiento. Luego, llena la bolsa con el abono elegido y planta las semillas o las plantas que hayas elegido. Las bolsas de tela se secan más rápido que las de plástico, así que colócala en un lugar soleado pero cubierto, riégala poco y frecuentemente y procura no moverla demasiado.















