Con la llegada del verano, abrimos las puertas y ventanas para que entre el aire fresco, lo que suele convertir a las moscas en unos huéspedes de lo más indeseados en nuestros hogares. Por mucha tentación que tengamos de pasarnos el día espantándolas a manotazos, todos sabemos que eso rara vez funciona. En su lugar, utiliza estos trucos para transformar tu casa en una zona libre de moscas este verano, época también de hormigas, de las que os hablábamos largo y tendido el otro día.

Cómo eliminar las moscas de la fruta

Las moscas de la fruta son diminutas y se suelen ver revoloteando como lo hacen las avispas alrededor del cubo de la basura o del frutero. Como su propio nombre indica, buscan fruta demasiado madura o en descomposición para poner sus huevos. También encuentran irresistibles los azúcares en fermentación de las verduras que empiezan a ponerse malas. Al fin y al cabo, la fruta madura mucho más rápido cuando hace calor, razón por la cual es más probable tener visitas de estas moscas durante los meses de verano.

Si tienes moscas de la fruta en la cocina, lo primero que debes hacer es localizar dónde se están reproduciendo y deshacerte de lo que las esté atrayendo. Los culpables habituales suelen ser las piezas de fruta pasadas del frutero o las patatas y cebollas que se han quedado olvidadas al fondo de los armarios.

mosca
Dmitri Toms//Getty Images

También merece la pena revisar si hay uvas o arándanos fugitivos que hayan rodado debajo de los electrodomésticos o de los muebles de la cocina. Tira al contenedor de restos orgánicos cualquier cosa que descubras que haya pasado su mejor momento. Y no olvides limpiar los líquidos que hayan podido soltar los alimentos en mal estado, ya que eso también las atraerá.

Otras fuentes de atracción menos evidentes son las salpicaduras de zumo de fruta que se han colado debajo de la nevera o de los armarios de la cocina. Un solo derrame de zumo puede albergar miles de moscas de la fruta. Limpia a fondo la zona con una solución desinfectante. Revisa también el cubo de la basura de la cocina. Si este es el origen de la plaga, mete el contenido en una bolsa, ciérrala bien y tírala (o échala al compost si el culpable es el cubo de orgánicos de la encimera).

Para desalojarlas, vierte 100 ml de vinagre de sidra de manzana en un tarro limpio y vacío. Enrolla una hoja de papel en forma de embudo y colócala en la boca del tarro. El olor del vinagre atraerá a las moscas; una vez que queden atrapadas dentro, puedes soltarlas en el exterior, lejos de la casa. Para evitar que vuelvan, guarda en la nevera todos los productos frescos que sea posible.

Cómo eliminar las moscas más comunes

Las moscas más grandes, como la mosca doméstica y los moscardones, son menos exigentes y buscarán cualquier tipo de resto o residuo de comida en descomposición. Si las moscas adultas ponen sus huevos en tu contenedor de basura exterior, es muy probable que al levantar la tapa te encuentres con una plaga de larvas (gusanos) recién nacidas. Utiliza agua recién hervida para eliminar las larvas y, a continuación, limpia el contenedor con una solución de lejía o desinfectante.

Incluso aunque metas los residuos en bolsas cerradas, limpiar los cubos de basura con regularidad ayuda a mantener a las moscas alejadas, especialmente cuando aprieta el calor. Erica McAlister, conservadora principal y experta en dípteros (moscas) del Museo de Historia Natural de Londres, lo explica así: "Las moscas tienen un sentido del olfato asombroso. Lo que para nosotros puede parecer limpio, para ellas no lo está, por lo que el cubo de la basura se convierte en un auténtico bufé libre de delicias".

Para evitarlo, la experta recomienda colocar los contenedores exteriores a la sombra para mantenerlos lo más frescos posible. Además, enjuaga los restos de comida de las latas y otros envases antes de tirarlos a la basura, y asegúrate de mantener las tapas de los cubos perfectamente cerradas.