Los recuerdos en casa de nuestras abuelas comen y beben en una misma vajilla. Lo más curioso es que tenga origen francés y no llegase a España hasta bien entrada la década de los años cincuenta. Por aquel entonces se promocionaba por su condición de prácticamente irrompible gracias al material con el que estaba fabricada. Solo esos vasos y platos resistían los golpes y pasaba del agua hirviendo a la fría sin riesgo de rotura.
En España fue toda una revolución porque hasta entonces se habían estado utilizando vajillas de loza fina y porcelana que después quedaron relegadas únicamente a las ocasiones especiales. No había duda: las de Duralex aguantaban mucho más trote y encima, era una firma barata, destinada a hogares humildes y perfecta para el uso diario. Hoy vuelve a ser tendencia y he encontrado una oportunidad única en Hipercor, solo a la altura de los que hay en Lefties también.
La vajilla Duralex, ideal incluso en 2026
Tú también has oído hablar de Duralex. Lo contrario es imposible. Ya sabes que nuestras abuelas se dejaron seducir a mediados de siglo por esa vajilla traída desde Francia que presumía de ser irrompible. Fue en esa época en la que se descubrió el vidrio templado, el material que garantizaba que vasos y platos jamás se resquebrajaran ni rompieran en el lavado. Esa fue la clave de su éxito y hoy se traducen de esta manera.
Plato de postre
Dentro de esta colección, el plato de postre es uno de esos imprescindibles que nunca sobran. Su tamaño resulta perfecto para servir tartas, frutas, desayunos, meriendas o cualquier aperitivo, convirtiéndose en una pieza muy versátil para el día a día. Mantiene ese característico acabado en vidrio que ha hecho reconocible a Duralex durante generaciones y que combina con prácticamente cualquier estilo de mesa, desde los más clásicos hasta los más modernos.
Otra de sus grandes ventajas es la comodidad que aporta en casa. Es apto para microondas, lo que facilita calentar alimentos directamente en el plato sin necesidad de cambiar de recipiente. Una vez terminado su uso, también puede introducirse en el lavavajillas, simplificando la limpieza y convirtiéndose en una opción especialmente práctica para familias o para quienes buscan ahorrar tiempo en las tareas domésticas.
Su diseño sencillo es precisamente una de sus mayores virtudes. Lejos de seguir modas pasajeras, apuesta por unas líneas limpias que nunca pasan de moda y que permiten utilizarlo durante años sin que pierda actualidad. Es el tipo de vajilla que acompaña las comidas de cada día, pero que también puede lucir perfectamente cuando hay invitados en casa.
Plato hondo
Entre todas las piezas, el plato hondo sigue ocupando un lugar indispensable en la mesa. Es el aliado perfecto para servir sopas, cremas, guisos, pastas o cualquier receta con caldo o salsa. Su formato ofrece la profundidad necesaria para disfrutar de este tipo de platos con comodidad, mientras conserva esa estética limpia y reconocible que ha convertido a Duralex en una marca presente en millones de hogares desde hace décadas.
Su diseño transparente y minimalista también juega a su favor. Combina fácilmente con otros platos, cubiertos y vasos, independientemente del estilo de la mesa, por lo que resulta sencillo integrarlo tanto en cocinas clásicas como en ambientes más actuales. Esa capacidad para adaptarse a cualquier decoración explica por qué sigue siendo una elección tan popular tantos años después de su lanzamiento.
Vasos grandes
Pocas piezas resultan tan reconocibles como los vasos Duralex. Han estado presentes durante décadas en las cocinas de nuestras abuelas, en los desayunos familiares, en las comidas de diario y hasta en los bares de toda la vida. Su éxito nunca fue una cuestión de moda, sino de resistencia y funcionalidad, dos cualidades que hoy siguen haciendo de este vaso una excelente elección para cualquier hogar.
Su formato resulta especialmente práctico para servir agua, refrescos, zumos o cualquier otra bebida durante las comidas. También puede utilizarse para desayunos o incluso como recipiente para pequeños postres, demostrando que su versatilidad va mucho más allá de una simple función. Es uno de esos vasos que siempre terminan siendo los más utilizados de la cocina.
Su diseño transparente mantiene intacta la esencia de la colección Duralex. Sobrio, elegante y sin artificios, combina con cualquier vajilla y se adapta tanto a mesas informales como a ocasiones especiales. Esa estética atemporal explica que continúe siendo una pieza plenamente vigente incluso décadas después de su lanzamiento.
Vasos pequeños
Hay objetos cotidianos capaces de despertar recuerdos con solo verlos sobre la mesa. El vaso de agua Duralex es uno de ellos. Se trata de una pieza perfecta para servir agua durante las comidas, aunque también resulta ideal para zumos, refrescos, infusiones o cualquier otra bebida. Su tamaño equilibrado y su cómodo agarre hacen que pueda utilizarse tanto por adultos como por los más pequeños de la casa, convirtiéndose rápidamente en uno de los vasos de uso más frecuente.
Como ocurre con el resto de la colección, está preparado para facilitar la rutina diaria. Puede introducirse en el microondas cuando sea necesario calentar una bebida y también es apto para lavavajillas, permitiendo una limpieza rápida y cómoda después de cada uso. Son pequeños detalles que marcan la diferencia cuando una pieza se utiliza prácticamente todos los días.

















