Vivir en pocos metros cuadrados obliga a mirar los muebles con otros ojos. En mi caso, aunque el dormitorio está separado, el salón y la cocina comparten espacio dentro del estudio, así que cada centímetro cuenta. Por eso, cuando encuentro soluciones que permiten tener más de una función sin ocupar más sitio del necesario, siempre me parecen especialmente interesantes. Y ahí Ikea tiene bastante experiencia.

La firma sueca ha recuperado una idea tan sencilla como la de los taburetes apilables y le ha dado una vuelta para convertirlos en algo más versátil. Son taburetes que pueden utilizarse de forma independiente cuando necesitamos asientos adicionales, pero que también pueden apilarse entre sí para crear una estructura que funciona como pedestal o, según dónde la coloquemos, como una pequeña mesita auxiliar.

Ganar espacio solo necesita de los muebles adecuados

La clave está precisamente en su diseño. Las patas incorporan unas ranuras que permiten encajar los taburetes unos con otros cuando se apilan, de manera que la estructura queda estable. Así, lo que normalmente serían varios taburetes ocupando espacio por separado puede transformarse en un único conjunto vertical. Y no hace falta limitarse a utilizarlos como asiento. Ikea propone incluso apilarlos para crear un pedestal estable sobre el que colocar plantas. Es una solución sencilla, pero también una muestra de cómo un mismo mueble puede cambiar de función dependiendo de lo que necesitemos en cada momento.

taburetes
Cortesia de IKEA

En una vivienda grande quizá no resulte tan importante que un taburete pueda convertirse en otra cosa. En un espacio pequeño, sin embargo, la historia cambia. Cuando el salón y la cocina están integrados, como ocurre en mi estudio, no siempre hay sitio para tener una mesa auxiliar, varios asientos, un mueble para las plantas y otros elementos que nos gustaría incorporar. Que una misma pieza pueda asumir diferentes papeles ayuda a evitar que la casa se llene de muebles que utilizamos solo de vez en cuando.

Además, estos taburetes son plegables, por lo que también pueden guardarse cuando no se están utilizando. Es otra característica que resulta especialmente práctica cuando el espacio de almacenamiento es limitado. En lugar de tener que buscarles un sitio permanente, podemos plegarlos y retirarlos hasta que vuelvan a hacer falta. La posibilidad de apilarlos también permite jugar con el espacio vertical. En vez de extender los muebles por el suelo, algo que en un piso pequeño puede hacer que las estancias parezcan todavía más saturadas, se pueden colocar unos sobre otros y mantenerlos reunidos en un único punto.

KOMPISHÄNG Set de 2 taburetes

Set de 2 taburetes

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En definitiva, Ikea parte de un mueble conocido y cotidiano y añade varias posibilidades de uso sin complicar demasiado su diseño. Unos taburetes que sirven para sentarse, que pueden convertirse en una pequeña estructura auxiliar, que permiten crear un pedestal para las plantas (¡si por un casual la has salvado del verano!) y que, además, se pueden plegar cuando no hacen falta. Para quienes vivimos en pocos metros, este tipo de soluciones tiene un atractivo evidente: no se trata necesariamente de tener menos cosas, sino de conseguir que las que tenemos puedan hacer más de una función. Y cuando cada rincón cuenta, un taburete que puede ser también una mesita auxiliar deja de ser simplemente un asiento más, y se pueden apilar.

taburete apilable ikea
Ikea