Tengo el pelo ondulado y la suerte de poder llevarlo liso o rizado, según la ocasión, mi estado de ánimo o la prisa que lleve. Y si algo tengo claro es que, aunque muchos piensen que el pelo rizado es más cómodo, doy fe de que da mucho más trabajo. Al final, el pelo liso: te pasas la plancha, te lo cepillas y listo. Hasta que me vuelva a lavar la cabeza, solo necesita un cepillado rápido. Sin embargo, el pelo rizado el primer día está genial, pero el segundo necesita, por lo menos el mío, muchos más cuidados: que si un activador, trabajar los mechones y colocar cada uno en su sitio para acabar haciéndome una coleta a las dos horas. Descubrir cuentas de Instagram como la de Llanos Blanco, especializada en pelo rizado y rutina curly, ha sido una auténtica revelación. Entre trucos, recomendaciones y consejos, una de las cosas que más me ha sorprendido ha sido la importancia que tienen los peines y cepillos en el resultado final del rizo. "El peine de tenedor es un clásico imprescindible para sacar volumen y ahuecar el pelo mientras se seca", asegura Llanos en un reel.
La creadora de contenido, con más de 175.000 seguidores en su cuenta de Instagram, describe el peine tenedor (el clásico con dientes anchos, espaciados y largos) como una maravilla que ha usado ella —y muchas de nosotras— desde su adolescencia. "El peine de tenedor. Lo llevo utilizando desde que era adolescente, niña, porque mi madre ya lo usaba conmigo. Es un clásico. Yo lo utilizo para sacar volumen mientras que me estoy secando, ahuecar el pelo y que entre ahí el aire. Es una maravilla", afirma Llanos.
Los cepillos y peines favoritos de Llanos Blanco para cuidar los rizos
Lejos de quedarse en este modelo de peine tenedor, la influencer explica que existen varios tipos de cepillos para el pelo rizado y para qué usa cada uno de ellos. "El 'thick & curly' de Tangle Teezer. Este siempre lo tengo dentro de la ducha porque es con el que me desenredo cuando llevo puesto el acondicionador o la mascarilla", explica la experta.
Sin embargo, para definir el rizo, la creadora de contenido cambia de cepillo. Y elige uno de la misma firma, pero con otro tipo de púas. "Utilizo este modelo para definir porque creo que reparte muy bien el producto. Tiene un montón de púas flexibles a distintas alturas y me ayuda a repartir el producto superbien. Me deja unos rizos muy bonitos", comenta Llanos.
De todos los cepillos de los que habla Llanos, hay uno específico para rizos, que es el Bounce Curl, quizá uno de los menos conocidos, pero de los más llamativos, con unas púas asimétricas acabadas en bolitas y una especie de dientes para definir los rizos que rodea todo el cepillo (este tengo que probarlo). "Las bolitas no son una cosa que me encante, pero como lo utilizo en mojado, no se me enreda. Lo que sí que me gusta son los dientes que tiene en el lateral, que ayudan a crear tirabuzones", comenta la experta.
Tampoco falta en sus recomendaciones un cepillo específico para crear un peinado 'clean look' o, como ella lo llama, "relamido". Para conseguirlo, se necesita un cepillo para crepados, de forma alargada para abarcar una gran cantidad de pelo y con numerosas cerdas, firmes y gruesas, para que a su paso cada pelo quede fijo en su sitio. Concretamente, el modelo que usa la creadora de contenido es el Crepar de la firma Beter.
Y para finalizar su rutina, utiliza el clásico peine de púa o tenedor, ideal para aportar un volumen desde la raíz y con el que ya nos peinaban nuestras madres en los ochenta, cuando no había tanta variedad de cepillos ni de productos para controlar esos rizos rebeldes.
















