Es nombrar el jabón Lagarto y acordarme automáticamente de mi abuela en el patio de su casa con el barreño lleno de agua, frotando la ropa sobre una tabla de madera a conciencia y con una paciencia infinita. Y, sobre todo, de ese olor a limpio que se quedaba en el aire cuando tendía la ropa. Durante años pensé que el jabón Lagarto solo servía para eso. Llegó la lavadora a casa de mi abuela, pero ella siguió lavando la mayoría de las prendas a mano con su jabón de siempre ("porque no sale igual", era su frase favorita cuando le regañábamos por hacerlo a mano). Mi madre también lo utilizaba, aunque ya solo para ropa delicada o manchas difíciles; lo demás iba directo al tambor de la lavadora. Y yo me quedé con esa idea: que era un producto antiguo, útil para ciertas cosas y poco más. Nunca habría imaginado la cantidad de usos que puede tener este jabón, que comenzó a usarse a principios del siglo XX.
Hace poco, hablando con una amiga, comentándole lo desesperada que estaba con la limpieza de los cristales, que cuando no son las huellas de manitas de los niños, son las gotas de lluvia, ella me contó que usaba jabón Lagarto para limpiar los cristales. Resulta que, mezclando una parte de vinagre de limpieza, una parte de jabón Lagarto y dos partes de agua templada, sale una solución que deja los cristales y espejos brillantes. Ponlo todo en un pulverizador y adiós huellas dactilares, gotas de lluvia e incluso vale para mamparas de ducha. El vinagre ayuda a desinfectar, eliminar la cal y neutralizar olores, así que, junto con el jabón, el acabado es perfecto.
Los usos que jamás le habrías dado al jabón de nuestras abuelas
Esta amiga también me dijo que si ese truco me había gustado, en el blog de Lagarto iba a encontrar otras aplicaciones que jamás habría imaginado, ya que se puede usar en todo tipo de superficies: madera, cerámica, vidrio e incluso plantas.
Para eliminar el polvo de forma rápida y sencilla
Si estás cansada de quitar el polvo y que en cuestión de minutos vuelva a aparecer, este uso del jabón Largato te va a encantar. Solo tienes que poner un poco en un barreño y a continuación humedecer un paño. Pásalo por el mueble o la superficie que tenga polvo. Desaparecerá en una sola pasada. A continuación, seca la superficie con un trapo de algodón.
Para retirar el pegamento de los botes de cristal
¿Cuántas veces hemos tirado un bote de cristal que nos gustaba porque al quitar la etiqueta esa zona se ha quedado pegajosa? Después de conocer este uso de jabón Lagarto, no te volverá a pasar. Frota el jabón directamente sobre la etiqueta, déjala un par de horas; a continuación, pon el bote en un recipiente con agua muy caliente, remueve un poco y deja actuar al menos otras tres horas. La etiqueta se desprenderá sola. Y si, aun así, no se despega, con el mango de un tenedor o una cuchara de metal raspa de arriba a abajo. Quedará como nuevo (y sin restos de pegamento).
Para limpiar nuestras brochas de maquillaje
La limpieza de brochas, esponjas y discos de maquillaje es muy importante para prevenir infecciones cutáneas, brotes de acné y reacciones alérgicas. Un secreto de muchas expertas en belleza es limpiarlos con jabón Lagarto. Solo hay que colocarlos en un barreño y cubrirlos con una mezcla de agua caliente y jabón. Dejarlos en remojo durante dos o tres horas y, pasado este tiempo, frotar si ha quedado alguna mancha y aclarar.
Para las plagas de pulgones en planta
Uno de los usos menos conocidos del jabón Lagarto es el de insecticida. Lo recomendable es rallar una cucharadita por litro de agua (preferiblemente que esté caliente). Una vez hecha la mezcla, ponla en un bote con pulverizador y aplica sobre las hojas de la planta para combatir plagas de pulgón, mosca blanca o cochinilla. Guarda el pulverizador y agítalo cada vez que necesites usarlo. Ten en cuenta que este jabón lleva sodio y que el sodio deshidrata las hojas, por lo que prueba primero en una parte de la planta. Otro 'tip' es pulverizar agua limpia dos horas después de aplicar esta mezcla.













