Si hay algo que me gusta más que ir de compras, es hablar de perfumes. Da igual que se trate de la última novedad viral o de una colonia clásica que lleva décadas sobreviviendo al paso del tiempo. Ya os he hablado por aquí de Azur de Puig, la fragancia fresca que mi madre usaba cada verano; de Anaïs Anaïs, uno de mis primeros perfumes "para salir"; o de esas colonias que terminaron compartiendo varias generaciones de mujeres de una misma familia. Y aunque me encanta descubrir lanzamientos nuevos, reconozco que mis favoritas son siempre las que me hacen viajar en el tiempo. Las que al olerlas me transportan automáticamente a otra etapa de mi vida, a una situación determinada, con una compañía concreta o un capítulo de mi vida que tenía completamente olvidado. Por eso, cuando hace unos días entré en Mercadona y olí una de sus nuevas aguas de colonia afrutadas, me trasladé directamente a principios de los años 2000 y a la colonia que usaba a diario: las míticas Minifruits de Don Algodón. Me las regalaron mis amigas por mi cumpleaños. Sí, ese día en el que cantamos a gritos 'Sobreviviré' de Mónica Naranjo, con bien de brillo de labios y unos taconazos que no me he vuelto a poner en mi vida.
Aquellas pequeñas colonias de fresa, manzana, mandarina o piña olían a verano y ganas de pasarlo bien. Se gastaron, en buena parte porque mis amigas aprovechan cuando venían a casa para echarse. Volví a comprarlas en varias ocasiones; incluso me atreví con las de piña, plátano y lima. Hasta que las descatalogaron unos años después, dejando sin su colonia favorita a toda una generación. No lo digo por decir. He leído en muchos foros y cuentas de Instagram nostálgicas los comentarios de mujeres, adolescentes a finales de los noventa, que echan de menos esas fragancias frescas y los recuerdos que rescatan cuando hablan de ellas: que si noches en el pueblo, que si tardes con amigas en el centro comercial, jugar a cambiar los tapones para fastidiar a las hermanas mayores...
La nueva colonia te hará viajar a principios de los 2000
No voy a decir que sea exactamente la misma porque no lo es, pero la sensación de frescor y verano que me dejó la nueva versión de fresa y violeta es la más parecida que he encontrado en estos últimos años. Tiene esas mismas notas afrutadas que recuerdan a las Minifruits de Don Algodón. No es la fragancia que llevaría para salir ahora con mis amigas, pero sí durante mis vacaciones en la playa.
Mercadona ya había lanzado en junio de 2025 la colección con otras versiones de pistacho, vainilla y frambuesa, todas pensadas para utilizar tanto en el cuerpo como en el cabello, algo que personalmente me parece un acierto porque permite reaplicarlas cada vez que te apetezca sin dejar un aroma intenso. Además, su duración en piel es de unas 3-4 horas, lo normal en muchas aguas de colonia.
La de pistacho mezcla ese del fruto seco con el del caramelo y el sándalo; la de vainilla es dulce, pero no empalagosa; y la de frambuesa, que me huele un poco más intensa que las anteriores, combina el aroma de la frambuesa con el jazmín y un toque suave de mus. Pero ha sido la de fresa y violeta, la novedad de este verano, la que me ha hecho recordar aquellas tardes interminables con mis amigas y ese cumpleaños inolvidable.
















