Estamos en pleno verano y para muchos también el momento de disfrutar de las vacaciones y desconectar. Quienes prefieren la playa encuentran en ella el entorno perfecto para despejar la mente, pero también podemos regalarle a nuestra piel un auténtico festival de salud y bienestar. La naturaleza nos ofrece, de forma completamente gratuita, las mejores herramientas de belleza holística: el mar y la arena. Mirar el océano no es solo un placer visual. Existe una explicación científica detrás de esa paz inmediata que sentimos: su contemplación estimula la producción de endorfinas, elevando nuestro optimismo. Además, la brisa marina está cargada de iones negativos. Estas partículas invisibles actúan liberando nuestro organismo del estrés acumulado y regalándonos una profunda sensación de felicidad. Y ya sabéis lo que siempre os digo: una mente feliz se refleja, de inmediato, en una piel luminosa y radiante. Pero más allá de esos efectos tan positivos, también tenemos dinámicas específicas que podemos hacer durante nuestras vacaciones en la playa para mejorar la calidad de nuestra piel. Por eso, en el consultorio de belleza de DIEZ MINUTOS, te doy algunas sencillas pautas para emplear los recursos naturales del mar y la playa para mejorar tu bienestar y el aspecto de la dermis este verano.

mujer disfruta de una jornada de playa
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Consejos para aprovechar al máximo las jornadas de playa para cuidar la piel en verano

Comenzar las vacaciones suele adentrarnos en el modo relax: la cabeza se despeja de las obligaciones y rutinas habituales y comenzamos a pensar exclusivamente en el disfrute, el tiempo con amigos y/o familia y aprovechar nuestro ocio para hacer cosas que realmente nos gusten. Pero si, además, nos acercamos a una zona de playa, podemos obtener muchos beneficios del entorno, especialmente si pensamos en el bienestar de nuestra piel. De modo que, aquí recopilo algunas de las prácticas imprescindibles para aprovechar todos los recursos que ofrecen las zonas costeras para mejorar el aspecto y la salud de la epidermis de forma completamente natural.

Báñate en el mar

mujer joven se bana en el mar
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El agua de mar es un verdadero sérum vivo. Su alta concentración en oligoelementos esenciales como el sodio, el zinc, el calcio y el yodo aporta un valor incalculable al tejido cutáneo. Disfruta de baños en las aguas saladas, especialmente si tienes:

  • Patologías: Si sufres de dermatitis o psoriasis, el agua salada será tu gran aliada gracias a sus propiedades calmantes y reparadoras.
  • Tendencia acneica: El mar actúa como un potente bactericida natural, ayudando a limpiar y secar los granos de forma eficaz.

Aplica barros naturales

mujeres con barros en la playa
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No dudes en sentarte en la orilla y aprovechar los barros naturales que se forman con la arena. Al masajearlos sobre el cuerpo, no solo consigues una exfoliación suave que elimina las células muertas y devuelve la luminosidad, sino que realizas una recarga mineral profunda. La arena es extraordinariamente rica en silicio, un mineral indispensable para estimular el colágeno y mantener la firmeza de la piel.

Camina por la orilla

mujer pasea por la orilla de la playa
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El mejor ejercicio drenante es caminar por la orilla, de modo que puedes combatir la retención de líquidos. Deja que el romper de las olas golpee tus piernas; ese impacto natural actúa como un masaje de hidroterapia que activa la circulación sanguínea y estimula el drenaje linfático.

Aprovecha las algas

mujer recoge algas del mar
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Cuando llegue el momento de descansar en la tumbona tras el paseo, aprovecha para colocarte unas algas frescas en los tobillos. Tienen un efecto descongestionante asombroso y liberarán tus piernas de la pesadez estival. Si padeces alguna alteración de la tiroides, evita el contacto directo de las algas con tu cuerpo debido a su altísimo contenido en yodo.

Practica yoga mirando al mar

mujer practica yoga frente al mar
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Para redondear este ritual de autocuidado, te animo a practicar unas asanas de yoga frente al horizonte. Fundir los beneficios físicos de esta disciplina con la brisa marina y la serenidad del paisaje es el broche de oro perfecto.

Ya no tienes excusas. Este verano, transforma tu día de playa en un santuario cosmético y dale a tu cuerpo la salud que se merece.